No nos engañe, no queremos el aborto.

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No nos engañe, no queremos el aborto.

El diputado de Morena Porfirio Muñoz Ledo presentó una iniciativa para legalizar el aborto en México por vía indirecta. La estrategia es poner en marcha tres acciones con el fin de lograr el objetivo. Voy a usar una analogía para explicar lo que se intenta hacer con esta iniciativa: es como una carambola de tres bandas.

Primera banda o primera acción: Muñoz Ledo presentó una iniciativa que modifica la Constitución Federal, concretamente el artículo 4. Al modificar la Constitución, automáticamente se impondría a todo el país el aborto y se anularían las Constituciones Estatales que protegen el derecho a la vida.

En la Constitución actual el artículo cuarto establece lo siguiente: “Toda persona tiene derecho a decidir de manera libre, responsable e informada sobre el número y el espaciamiento de sus hijos” [1]. Con la reforma que se intenta hacer diría: “Toda persona tiene derecho al libre desarrollo de la personalidad y a la autonomía reproductiva, así como a decidir de manera libre, responsable, informada y segura sobre tener hijos o no, con quién y el número e intervalo entre estos, así como a recibir servicios para acceder al más alto nivel de salud sexual y reproductiva” [2].

Entre los términos que tienen implicaciones importantes está el “derecho a la autonomía reproductiva”, y el “derecho a recibir servicios para acceder al más alto nivel de salud sexual y reproductiva”. Lo que está en juego no es solo el derecho de las mujeres de decidir libremente sobre el número de hijos que desean tener y cuándo quieren hacerlo. Eso ya lo dice el artículo que se pretende modificar. Detrás de esta reforma está la imposición del aborto libre: implica que si la mujer ya ha concebido un hijo y decide no tenerlo, puede abortarlo aunque ese hijo ya se encuentre en su vientre. Esto lo podría hacer reclamando el derecho a “la autonomía reproductiva” y el derecho a “derecho a recibir servicios para acceder al más alto nivel de salud sexual y reproductiva”. De esta forma el aborto no sólo quedaría despenalizado, sino que además, sería obligación de las autoridades otorgarlo como un derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo.

La segunda banda o segunda acción: la reforma introduce conceptos definidos en organismos internacionales, fuera de México, fuera de la soberanía del país. Nos referimos a los ya analizados en la reforma del artículo 4º de la Constitución.

La tercera banda o tercera acción: se elegirían representantes de México ante esos organismos internacionales para usar dichos conceptos y obligar a legalizar el aborto, una vez hecha la reforma de la Constitución. Esos representantes no serían elegidos por los ciudadanos -aunque sí serían pagados con los impuestos de los mexicanos-. Es muy probable que la mayoría de los ciudadanos mexicanos desconozcan esta forma de operar la ley.

Después del análisis anterior llaman la atención algunos puntos: los legisladores quieren imponer una reforma que atenta contra la vida humana, a pesar de que apenas unos días antes del lanzamiento de dicha reforma más de 700 mil ciudadanos nos manifestamos en todo el país a favor de la vida desde la concepción. Mexicanos de más de 140 ciudades unimos nuestras voces para solicitar a las autoridades no incluir el aborto en la agenda nacional [3]. Los mexicanos estamos a favor de las dos vidas, tanto la de la madre como la del hijo o hija en gestación. No queremos criminalizar a la mujer, pero tampoco queremos que muera el o la bebé. Las leyes deben proteger a todos los mexicanos y mexicanas desde la concepción, y no solo a algunas (a las mujeres que quieren abortar) y matar a otros (a los bebés).

Otro punto a reflexionar a raíz de la reforma que Muñoz Ledo quiere hacer, es que la misma Constitución contiene los derechos fundamentales y garantías individuales de todos los mexicanos, por tanto, no puede caer en contradicciones. A continuación me explico.

La Constitución Federal junto con los Tratados Internacionales de los que México sea parte son la Ley Suprema en nuestro país. El artículo 1 de la Constitución establece que: “En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección…Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad” [4].

Ahora bien, recordemos algunas Convenciones a las que México pertenece y que protegen el derecho a la vida desde la concepción:

  • La Declaración Universal de los Derechos Humanos, artículo 3: “Todo individuo tiene derecho a la vida” [5].
  • La Convención Americana sobre Derechos Humanos, artículo 4, fracción I: “Derecho a la Vida 1. Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción. Nadie puede ser privado de la vida arbitrariamente” [6].
  • Convención sobre los Derechos del Niño, artículo 6: “1. Los Estados Partes reconocen que todo niño tiene el derecho intrínseco a la vida. 2. Los Estados Partes garantizarán en la máxima medida posible la supervivencia y el desarrollo del niño” [7].

Analizando los ordenamientos citados, es Ley Fundamental en nuestro país proteger la vida de todo ciudadano desde la concepción. Por lo tanto, pretender hacer una reforma al artículo 4 de la Constitución en la que se pretenda incluir el aborto como parte de la “autonomía reproductiva” de la mujer, contradice arbitrariamente las disposiciones que hemos citado. Por ley tiene derecho a la vida tanto la mujer como el hijo o hija en gestación. El derecho de uno no puede estar por encima del derecho del otro.

Abramos los ojos y exijamos a nuestros legisladores realizar leyes en las cuales se protejan los derechos de todos los ciudadanos. Queremos que tanto la madre como el o la bebé por nacer sean protegidos. Necesitamos leyes que apoyen a las mujeres embarazadas en situación vulnerable, programas que provean atención médica para ella y para su bebé. No queremos leyes en las cuales se ponga en riesgo la salud de la mujer y se pierda la vida de su bebé. Exijamos que se retire esta iniciativa, se respete la soberanía de nuestro país, y sobre todo, que se respete la voluntad de los ciudadanos que estamos a favor del derecho a la vida.

¿Qué necesitamos hacer para que los legisladores escuchen lo que quiere el pueblo de México? Volveremos a marchar cuantas veces sea necesario. ¡Salvemos las dos vidas! Sigamos la Regla de los Dos: que los dos vivan y que los dos estén bien, madre e hijo o hija.

ConParticipación

Fuentes:

[1] https://www.juridicas.unam.mx/legislacion/ordenamiento/constitucion-politica-de-los-estados-unidos-mexicanos
[2] http://sil.gobernacion.gob.mx/Archivos/Documentos/2018/10/asun_3760600_20181023_1540305601.pdf
[3] https://heraldodemexico.com.mx/pais/ola-celeste-congrega-a-mas-de-700-mil-personas-en-todo-el-pais/
[4] https://www.juridicas.unam.mx/legislacion/ordenamiento/constitucion-politica-de-los-estados-unidos-mexicanos
[5] http://www.un.org/es/universal-declaration-human-rights/
[6] https://www.oas.org/dil/esp/tratados_b-32_convencion_americana_sobre_derechos_humanos.htm
[7] http://www.un.org/es/events/childrenday/pdf/derechos.pdf

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