Uno de cada dos niños en México vive castigo corporal humillante en su hogar, lo que lo convierte en la principal forma de violencia contra este sector, de acuerdo con estadísticas derivadas de diagnósticos de la Unicef e el INEGI. Este tipo de violencia  sigue siendo común aunque muchas veces permanece oculta dentro de las familias. Las autoridades reconocen que no todos los casos son denunciados, por lo que existe un subregistro importante [1].

Ante esta situación, Belén Vega Ahuatzi, secretaria ejecutiva del Sistema Estatal para la Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) de Tlaxcala,  está impulsando la estrategia de “Crianza positiva”, que busca orientar a padres de familia para establecer límites sin recurrir a la violencia. Además, la funcionaria  presentó la iniciativa “En cada rincón donde jugamos sembramos paz”, enfocada en promover el derecho al juego, fortalecer la convivencia comunitaria y generar espacios seguros para niñas, niños y adolescentes, fomentando valores como el respeto, la inclusión y la colaboración [2].

Es fundamental que el gobierno proporcione herramientas y recursos puntuales a las familias para que puedan implementar un estilo de crianza positiva, que promueva el diálogo y el establecimiento de límites con los hijos, dejando de lado la violencia. Los padres de familia son los primeros responsables de la educación de sus hijos, por ello, deben ejercerla con responsabilidad, respetando en todo momento la dignidad e integridad de los niños, así como su desarrollo armónico e integral. Esto implica, necesariamente, adoptar formas creativas de educar y que no se recurra a gritos, violencia ni humillaciones.

ConParticipación

Fuentes:

[1] https://www.lajornadadeoriente.com.mx/tlaxcala/uno-de-cada-dos-infantes-vive-castigo-corporal-humillante-es-la-principal-violencia-ejercida-contra-este-sector-en-el-hogar-sipinna/

[2] Ibid.