El 21 de abril el medio estadounidense Reclaim The Net publicó una nota en la que informa que la Universidad de Columbia (EE. UU.) ha sido acusada de hostigar al estudiante Daniel DiMartino por expresar públicamente sus creencias religiosas, particularmente su postura crítica frente a la ideología de género. El joven ha compartido opiniones en redes sociales y en un podcast, generando polémica por decir frases como “Dios no nos enseña que podemos cambiar nuestro género”. Fue citado por la Oficina de Equidad Institucional (OIE) por la sospecha de conducta discriminatoria. A pesar de que los funcionarios insistieron en que la investigación no era disciplinaria, presentaron evidencia de sus publicaciones como prueba de posibles violaciones [1]. 

El caso ha sido asumido por la Fundación para los Derechos Individuales y la Expresión (FIRE por sus siglas en inglés), quienes defienden la libertad de expresión. Esta organización advirtió a la universidad que no tome represalias por las expresiones del estudiante, a las que califica como expresiones protegidas por la Constitución. DiMartino defiende su derecho a expresar su fe sin temor a represalias y sostiene que sus opiniones son compartidas por muchos estadounidenses [2]. 

Es sorprendente que una universidad confunda el derecho a la libertad de expresión con expresiones discriminatorias.  La universidad es uno de los principales círculos sociales en donde se aprende a convivir y se conoce la pluralidad de pensamiento. Se deben promover el diálogo y los debates argumentados ante temas que generan controversia en lugar de censurar las opiniones poco populares. 

ConParticipación

Fuentes:

[1] https://www.lifesitenews.com/news/columbia-university-accused-of-targeting-catholic-student-for-opposing-gender-ideology-online/?utm_source=latest_news&utm_campaign=usa

[2] Ibid.