En la inauguración del nuevo gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llamaron la atención entre otros aspectos algunas de las órdenes ejecutivas que firmó en su primer día en el cargo. Una de ellas establece que para el Gobierno Federal de los Estados Unidos solamente habrá dos sexos y dos géneros, hombre y mujer, masculino y femenino. Otra indica que se protegería a las mujeres en los deportes, y a los niños del adoctrinamiento que los llevara a una consideración de la sexualidad distinta de la que está basada en la biología de la especie humana [1].

Lo que ha llamado la atención es que en los últimos meses, de una manera acelerada y pronunciada, se han rechazado gradualmente algunas medidas y formas de pensamiento que a lo largo de los últimos años se habían ido imponiendo de una manera atropellante, avasalladora e implacable sobre las personas, las empresas, la educación y las políticas del gobierno. Estas ideas se habían construido a lo largo de los años como una nueva forma de considerar al ser humano, a la familia y a la sexualidad, y afectaron a muchas personas y/o organizaciones, quienes pocas veces lograban exponer su caso públicamente. De hecho, en muchas ocasiones lo que se veía era que la prensa apoyaba estas nuevas medidas, por tanto, la gente solo podía manifestarse en algunas redes sociales, porque incluso estas los frenaban, los censuraban, los bloqueaban y los tachaban de promotores de discurso de odio. Finalmente, en tan solo en unos meses, todo ese castillo de cartas que parecía una muralla infranqueable se cayó con el soplo de nuevos vientos de la sociedad, y podemos decir que las indicaciones de Donald Trump —sin que esto signifique sin más un aval a todas sus posiciones—, más que ser una causa, son una respuesta a una grandísima inquietud y clamor social de volver a una mayor sensatez y a la realidad en las relaciones personales y familiares.

¿Cómo se llegó a esto?

Podemos recorrer brevemente los pasos que llevaron a esta situación. Desde la administración del presidente Obama ya comenzaron a implementarse en el gobierno de los Estados Unidos diversas medidas, algunas legislativas, otras judiciales, que fueron  influyendo en la definición del matrimonio. Se puede recordar cuando la Corte Suprema de los Estados Unidos modificó esta definición y determinó que las uniones del mismo sexo también eran “matrimonio”. Con relación a esto, hubo un caso muy famoso de una funcionaria del condado de Rowan, Kentucky, que por motivos de conciencia y de su fe se negó a emitir licencias matrimoniales. Esta persona fue encarcelada por haber declinado expedir una licencia de matrimonio a una pareja de homosexuales [2]. Asimismo podemos recordar el caso de un pastelero que fue acosado por una pareja de homosexuales que querían obligarlo a que hiciera un pastel para una ceremonia que equiparaba una unión homosexual con el matrimonio [3].

En ambos casos los acusados invocaron su libertad religiosa, que en los Estados Unidos es sumamente reconocida y protegida. No obstante fueron perseguidos.  El caso del pastelero acabó de mejor manera, porque sí se reconoció su libertad de conciencia para declinar realizar por motivos de conciencia ciertos actos, que finalmente eran actos comerciales, no eran actos de servicio público, como en el caso de la funcionaria de Kentucky.

Progresivamente vimos que se pasó de solo equiparar o de querer forzar a una definición del matrimonio, a un paso más allá: la incorporación de formas de pensamiento, de educación y de adoctrinamiento amparados bajo el discurso de odio y la inclusión, relacionados con la identidad sexual —quienes expresaban no estar de acuerdo con estas ideas eran acusados de discurso de odio—. Ya no se trataba de respetar la vida privada de las personas —parejas del mismo sexo que querían acta de matrimonio—,  ya se trataba de que algunas decisiones individuales o algunas opciones personales de vida tenían que forzar la forma de pensar, hablar y actuar de los demás, es decir, que los demás adoptaran esas ideas de unos cuantos.

Vimos cómo las principales redes sociales como Facebook, Instagram, Twitter (hoy X) y YouTube bloqueaban y censuraban a aquellos usuarios que se atrevieran a cuestionar esta nueva corriente de pensamiento en sus publicaciones privadas. También se “cancelaba” a los que dijeran que solamente existían dos sexos o dos géneros, y ya no se diga que alguno se atreviera a decir que el matrimonio solo podría ser entre hombre y mujer. Esto ocurría no solo en los Estados Unidos, también se fue implementando en Reino Unido esta tendencia de una manera sumamente agresiva.  Hay una estadística que dice que 2 500 londinenses fueron detenidos de 2010 a 2015 por enviar mensajes supuestamente “ofensivos” a través de las redes sociales. Estas detenciones aumentaron en un 37% de 2010 a 2015, lo que representa un total de 857 personas. Existe un reporte titulado Hate Crime Statistics (Estadísticas de Crímenes de Odio) publicado por la Cámara de los Comunes, en el que se informan distintos tipos de publicaciones en línea que el gobierno británico consideró crímenes de odio y que ocurrieron en Inglaterra y Gales de 2017 a 2018. Por ejemplo, se informa que en la clasificación específica de “violencia contra la persona” hubo 279 personas acusadas de discurso de odio por sus opiniones acerca de la orientación sexual y 57 por sus opiniones sobre la agenda transgénero [4]. 

Ocurrió otro caso, también en Reino Unido, de una mujer abogada lesbiana y de color, que fue perseguida por publicar unos tuits en los que expresaba su rechazo la idea de que el sexo puede cambiar —ideología trans— y criticaba a una organización que promovía la ideología de género. Por esto fue objeto de críticas en la empresa donde trabajaba, donde la tachaban de “transfóbica”. Finalmente un tribunal laboral emitió una resolución en la que respaldaba la libertad de creencias de esta mujer [5].

Continuando con los Estados Unidos, progresivamente se fue implementando que se incluyera a los niños en esta confusión o cambio de identidad sexual. Ante la disforia de género —un trastorno que hace que la persona se sienta “incómoda” o sienta que hay una incongruencia entre el sexo al que pertenece y el sexo al que piensa o cree que debería pertenecer— que sufrían niños y adolescentes, en lugar de explorar más a fondo y buscar la raíz de esa incomodidad, muchos terapeutas empezaron a optar por implementar un “enfoque afirmativo” al abordar este trastorno en su consulta. Es decir, “afirmaban” al menor en lo que él o ella decía sentir respecto a su identidad sexual (por ejemplo, si era niña y pensaba que debía ser niño o sentía que era niño, le confirmaban esa creencia), y posteriormente en varios casos, al llegar a la pubertad, se les administraban hormonas llamadas bloqueadores de pubertad [6].

También se hubo casos de padres de familia que demandaron al gobierno o a distritos escolares porque en las escuelas les ocultaban que ya estaban tratando a sus hijos o dirigiéndose a ellos con un género distinto al sexo al que pertenecían [7]. En algunos de esos casos los padres de familia fueron censurados. Por ejemplo, en Canadá hubo un padre de familia que fue condenado con cárcel por oponerse al “cambio de sexo” de su hija [8]. Todo esto fue sumamente difundido en un documental de tipo satírico del activista Matt Walsh titulado “What is a woman?” [9].

En nuestro próximo blog continuaremos hablando de la influencia y alcance de la ideología de género también en el ámbito empresarial, y qué consecuencias tuvo.

ConParticipación

Fuentes:

[1] https://www.nytimes.com/es/2025/01/21/espanol/estados-unidos/trump-dia-1-ordenes-ejecutivas-que-hizo.html

https://www.relevo.com/mas-deportes/donald-trump-portazo-deportistas-trans-20250121121359-nt.html

[2]

https://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/09/150903_eeuu_kim_davis_desacato_matrimonio_gay_kentucky_jg#:~:text=

[3] https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-44364037#:~:text=Phillips%20rechaz%C3%B3%20el%20pedido%2C%20que,que%20%C3%A9l%20mismo%20ha%20relatado

[4] https://www.independent.co.uk/news/uk/arrests-for-offensive-facebook-and-twitter-posts-soar-in-london-a7064246.html

https://researchbriefings.files.parliament.uk/documents/CBP-8537/CBP-8537.pdf

[5] https://conparticipacion.mx/tu-difieres-yo-te-cancelo/

[6] https://conparticipacion.mx/disforia-de-genero-parte-1-2/ y https://conparticipacion.mx/disforia-de-genero-parte-2-2/ 

[7] https://conparticipacion.mx/padres-demandan-a-escuela-en-ee-uu-por-ocultarles-transiciones-de-genero-de-sus-hijos/

[8] https://conparticipacion.mx/padre-canadiense-podria-ir-a-prision-por-oponerse-a-que-su-hija-reciba-tratamientos-para-cambiar-su-sexo/ 

[9] https://www.infobae.com/opinion/2022/10/22/que-es-una-mujer-el-exitoso-documental-que-cuestiona-la-ideologia-de-genero-y-que-la-critica-boicotea/