Continúo compartiéndote el testimonio de Patricia Sandoval, una mujer que fue abortista y hoy es provida. Recuerda que lo puedes ver en nuestra página de Facebook https://www.facebook.com/ConParticipacion/videos/2210044119117159/. Nos decía que al estar en una clínica abortista y presenciar cómo se desechaban los restos humanos de un bebé abortado se dio cuenta de que ella había abortado a sus hijos. Se dio cuenta de que no habían sido 3 montones de células, sino sus tres hijos.

A continuación te comparto nuevamente el video:

Sigue diciendo Patricia: “Yo trabajaba todo el día en la clínica y escuchaba el llanto de las mujeres que iban a abortar. En esos días, tuve que enfrentar la realidad, aceptar que yo había abortado y que mis bebés fueron desechados igual que los que yo llevaba a desechar. No duré mucho tiempo en esa clínica porque no lo aguanté. Cuando salí de ese trabajo no sabía qué hacer con mi vida. Me sentía una asesina. Me refugié en las drogas. Las drogas me ayudaban a diluir el dolor pero cuando se pasaba el efecto, necesitaba más drogas. Caí muy fuertemente en la adicción, no podía trabajar ni estudiar, lo perdí todo. Quedé tres años totalmente en la calle, no le pedí ayuda a mi familia porque me sentía una fracasada y no quería que me vieran así. De tanta ansiedad que sentía, llegó un momento en que me arranqué mucho cabello y estaba muy delgada por consumir tanta droga”.

“Un día tenía mucha hambre y sueño, y empecé a llorar porque sentí que toqué fondo. Cuando estaba llorando, recordé mi primera comunión y le pedí perdón al Señor por las malas decisiones que había tomado en mi vida y sentí mucha paz. En ese momento, salió una joven de un restaurante, me vio a los ojos y me dijo: ‘Jesús te ama, te vi llorando y empecé a orar por ti y Dios me dijo que te dijera que Él está contigo. Yo te voy a llevar a tu casa’. La joven me llevó a la casa de mi mamá y al verme, mi mamá me dijo: ‘Llevo tres años ofreciendo cada misa, cada rosario para que regresaras a la casa’ y con esto quiero decirle a todas las mamás que nunca pierdan la fe en los hijos que están perdidos”.

“El aborto te trauma emocionalmente, psicológicamente y espiritualmente. Si has tenido un aborto, te recomiendo una sanación más profunda. Yo tomé un retiro en El Viñedo de Raquel que está dirigido a hombres y mujeres que han abortado. Quiero que sepan que los niños abortados tienen amor y misericordia para sus papás. Cuando estaba en ese retiro, me di cuenta que mis hijos abortados me perdonaron y entonces yo me pude perdonar. Yo decidí reparar el daño que hice a muchas mujeres y hombres cuando participé en sus abortos compartiendo mi testimonio. Me ha costado mucho, he sido criticada, perseguida por la clínica abortista en la que trabajé, he perdido familiares, amistades, etc. Lo que le pido a Dios es que el día en que muera pueda decirle a Él que hice todo lo posible para que otras gentes sintieran su amor y su misericordia”.

Están muriendo millones de bebés, muchas mujeres y hombres son engañados, necesitamos ser soldados del ejército provida. Quiero invitarlos a que sean parte de este ministerio. Cuando se salva a un bebé del aborto, se salva a una generación entera. Ahora estoy embarazada, tengo 7 meses de gestación, felizmente casada y me siento muy bendecida por Dios. ¡Qué Dios los bendiga y prometo orar por ustedes!”.

Espero que el impactante testimonio de Patricia Sandoval te motive a seguir defendiendo el derecho a la vida. ¡Sí a la vida!

ConParticipación