¿Qué opciones tiene una pareja que quiere tener un hijo y se enfrenta a la infertilidad? Cada vez más personas recurren a las técnicas de reproducción asistida, por lo cual consideramos pertinente analizar este tema. Con este fin tuvimos como invitado en una mesa de tesis al Dr. Víctor Topete, especialista en Ginecología y Obstetricia, quien cuenta además con alta especialidad en Endoscopía Ginecológica, y es socio fundador de la clínica Napro. Asimismo, es pionero en cirugía robótica ginecológica en Puebla. Esta mesa de tesis, organizada por la Arquidiócesis de Monterrey conjuntamente con ConParticipación, se realizó el 21 de noviembre de 2025.

El objetivo de la ponencia del Dr. Topete fue analizar las técnicas de reproducción humana asistida (TRA), sus dilemas bioéticos, y dar a conocer una alternativa de base ética y científica: la Medicina Reproductiva Restaurativa, conocida como Naprotecnología. El Dr. Topete nos presentó un análisis profundo que conecta la historia de la anticoncepción con el desarrollo de la fertilización in vitro (FIV), concluyendo con una reflexión sobre la legalidad y la moralidad de estos procedimientos.

Contexto histórico y científico de la reproducción humana asistida 

El ponente estableció el contexto histórico de la discusión sobre la reproducción, marcando un antes y un después con la introducción de la anticoncepción hormonal.

El ciclo natural femenino

Antes de entrar en el tema, el ponente subrayó la importancia de conocer el eje endocrinológico femenino para entender la fertilidad:

  • Eje endocrinológico: hormonas como la folículo estimulante (FSH) y la luteinizante (LH) se producen en la hipófisis (sistema nervioso central) y regulan las funciones del ciclo menstrual.
  • Ovulación: la FSH estimula la maduración de los folículos. El folículo dominante libera estradiol, que avisa al cerebro que está listo para la ruptura folicular (ovulación), momento en el que se liberan picos de FSH y LH.
  • Días fértiles: la ovulación libera el ovocito, con lo que inician los días en los que ese ovocito va a ser fertilizable o fecundable.
  • Cuerpo lúteo: tras la ruptura folicular, el folículo se convierte en el cuerpo lúteo, que produce progesterona y estradiol.

El doctor Topete explicó la compleja danza hormonal de la hormona folículoestimulante y la hormona luteinizante, responsables de la maduración folicular y la preparación del cuerpo femenino para la procreación. Este entendimiento biológico es fundamental para contrastar la aproximación restaurativa —enfoque que maneja el Dr. Topete— con la de las técnicas de reproducción asistida convencionales.

Contexto histórico: la disociación entre sexualidad y procreación

Para comprender el panorama bioético actual, el ponente nos habló acerca de dos acontecimientos que a su juicio alteraron fundamentalmente la ecuación reproductiva en el siglo XX:

  • El primer cambio se produjo con el lanzamiento de la píldora anticonceptiva Enovid en Estados Unidos el 23 de junio de 1960. Antes de esta fecha, para muchos era claro que la posibilidad de un embarazo estaba intrínsecamente ligada a «tener relaciones en los días fértiles o tener relaciones”, en palabras del especialista, pues así, “habría la posibilidad de dar lugar a un embarazo». La anticoncepción hormonal introdujo una alteración de esta ecuación, comentó, sentando las bases para lo que el doctor denomina una disociación entre la sexualidad y la procreación, un daño antropológico que se considera una de las implicaciones éticas más serias de las TRA.
  • El segundo cambio de paradigma, aún más radical, se gesta en 1978 con el nacimiento de la Fertilización In Vitro (FIV). El Dr. Topete señaló que, a partir de este momento, «no solamente hay relaciones sexuales sin procreación sino que también puede haber reproducción sin relaciones sexuales». Con ello, se eliminó la necesidad del «acto conyugal (acto de unión) entre un hombre y una mujer para lograr un embarazo», lo que trajo una ruptura total del acto conyugal como el medio natural e inseparable de la unión de hombre y la mujer, y la capacidad de procrear.

Análisis crítico y bioético de las Técnicas de Reproducción Asistida (TRA) 

El Dr. Topete abordó directamente el proceso de la Fertilización In Vitro y los dilemas inherentes de cada paso en dicho procedimiento, centrándose en una pregunta bioética fundamental: «¿Es proporcionado emplear esta técnica en relación con el fin que se persigue y los daños que podría ocasionar?», cuestionó. 

El experto enlistó algunos de los daños que se ocasionan al emplear la FIV, los cuales se clasifican en varias categorías:

  • Daños físicos para la mujer: el proceso “requiere una estimulación ovárica para obtener el mayor número de ovocitos», lo que implica un riesgo de hiperestimulación. La punción folicular es un procedimiento invasivo con riesgos inherentes de «infecciones, riesgos de atravesar un endometrioma o un quiste (…) y causar más alteraciones a esa mujer», comentó Topete. Además, la estimulación puede afectar la reserva ovárica y poner en riesgo «incluso la salud y la vida de la mujer».
  • Daños emocionales y sociales: el doctor expuso que hay daños emocionales para la pareja, además de que se ocasionan daños sociales, específicamente la «mercantilización y explotación de los óvulos, el esperma y, sobre todo, de los embriones”.
  • Daños éticos y ontológicos para el hijo en etapa de embrión: este es el punto más sensible. El proceso de FIV genera un desarrollo embrionario que termina en la transferencia al útero, pero, antes de eso, implica la creación de un número de embriones superior al que se transferirá. La creación, descarte y congelación de estos seres humanos incipientes son el corazón del problema bioético.

Además, el ponente criticó las contradicciones en los protocolos de FIV, señalando que “para lograr ciclar a las mujeres, o iniciar ciclos en diferentes mujeres, las someten primero al uso de anticonceptivos», lo cual es «totalmente contradictorio» para una pareja que busca un embarazo. Incluso mencionó la baja tasa de efectividad de las TRA, indicando que solamente beneficia de un 10 a 15% de las parejas.

La alternativa restaurativa: Naprotecnología y el Modelo Creighton

Como contrapropuesta ética y científica a las técnicas de reproducción asistida, el Dr. Topete presentó la Medicina Reproductiva Restaurativa o Naprotecnología (del acrónimo en inglés Natural Procreative Technology), que él practica en su clínica. El enfoque de esta tecnología se basa en el Modelo Creighton para el «reconocimiento de la fertilidad y sus aplicaciones».

A diferencia de la FIV, que sustituye la función reproductora, la Naprotecnología se centra en diagnosticar y tratar las causas subyacentes de la infertilidad. El objetivo es restaurar la salud reproductiva de la mujer y del hombre para que la concepción se logre a través del acto conyugal, es decir, de manera natural. El modelo Creighton se utiliza para que las parejas puedan «identificar ese periodo fértil o identificar y poder libremente escoger el tener relaciones en los días fértiles o no». El beneficio principal que este enfoque restaurativo ofrece a las parejas es la salud, ya que no compromete la integridad física o ética de sus usuarios.

El Dr. Topete hizo una invitación a difundir este mensaje, pues la mayor responsabilidad moral recae en «comunicar que existen otras posibilidades, que antes de someterse a una de esas cosas -FIV o algún otro procedimiento de reproducción asistida-, toquen la puerta y vean otras posibilidades, que profundicen en las implicaciones éticas y morales que tienen todos estos procesos».

Para visualizar de forma resumida lo que te hemos expuesto, te compartimos algunos aspectos comparativos entre los anticonceptivos, la FIV y la Naprotecnología

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Conclusión bioética y reflexión final

El Dr. Topete retomó la distinción fundamental entre lo que es legal y lo que es moralmente correcto. El ponente advirtió contra el error de basar las decisiones éticas en la legalidad. Subrayó que el derecho positivo no siempre va de la mano con el bien moral. «Tristemente no es la realidad que vivimos (…) pero definitivamente hoy en día no podemos asumir que si algo es legal, es igual a que sea moralmente válido o bueno«. Para el Dr. Topete, el mal de los procedimientos de reproducción asistida «está en el procedimiento independientemente de que se legalice o no se legalice, se regule, o no se regule». Por lo tanto, la responsabilidad principal no recae solo en los legisladores, sino en la formación ética y la educación de las personas. En este sentido, la formación de la conciencia individual es mucho más poderosa que la prohibición legal. 

El ponente concluyó su exposición con una invitación a difundir la información sobre la Naprotecnología como una opción ética, y un modelo que ayuda a las parejas a ser padres «desde un punto de vista moral bioético válido», honrando la inteligencia y la voluntad humanas en su búsqueda de la procreación. Así mismo, hizo una invitación a utilizar la razón y la caridad como guías para el discernimiento ético.

ConParticipación

Fuente:

Mesa de tesis «Técnicas de reproducción humana asistida», 21 de noviembre de 2025, en: https://www.youtube.com/watch?v=GkLZDdcJlj4