Mujer recurre a fertilización in vitro sin padecer infertilidad
Keira Parker, de 29 años, decidió convertirse en madre soltera mediante un proceso de fecundación in vitro (FIV) con un esperma donado cuando tenía 25 años, a pesar de no enfrentar problemas de fertilidad. Su historia ha despertado debate sobre los límites éticos de la reproducción asistida. Debemos recordar que no todo lo técnicamente posible es éticamente válido. Debe haber límites éticamente establecidos cuando se trata de manipular material genético e incluso vidas humanas aunque sea en sus etapas más iniciales. Un ser humano no es derecho de otro, este sería el mismo argumento que justificaría la esclavitud.