Expertos y organizaciones en salud pública han alertado sobre la presencia de químicos abortivos, como la mifepristona y misoprostol, en los sistemas de agua potable de EE.UU. Estos medicamentos, utilizados en abortos en el hogar, se eliminan por el inodoro, contaminando el agua y poniendo en riesgo la salud pública. Los químicos bloquean la progesterona, una hormona esencial para la fertilidad y el embarazo, afectando tanto a hombres como a mujeres [1] [2] [3].

Students for Life of America (SFLA) y más de 40 organizaciones han solicitado al gobierno que regule estos químicos, de manera similar a las sustancias contaminantes como los PFAS (sustancias perfluoroalquiladas y perfluoroalquiladas) que se les conoce como “químicos eternos”, pues no se degradan con facilidad. También han instado a la EPA (Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos) y a la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos) a estudiar los efectos ambientales y de salud de los abortivos químicos [4].

SFLA y SFLAction (Students for Life Action) han tomado varias medidas, como enviar cartas al Congreso y presentar escritos legales, exigiendo la regulación y el monitoreo ambiental de estos compuestos. 

Esta investigación sobre las consecuencias ambientales de los químicos abortivos en el agua es una razón más para eliminar del mercado la mifepristona y misoprostol. La razón número uno es que con su uso se discrimina al hijo por su etapa de desarrollo, y no soluciona un problema de salud, ya que el hijo no puede ser considerado una enfermedad, ni soluciona los problemas por los que las mujeres piensan en abortar.

ConParticipación 

Fuentes: 

[1] https://studentsforlife.org/2025/03/21/why-it-matters-to-babies-women-men-if-chemical-abortion-pills-in-our-water-block-progesterone/
[2] https://www.youtube.com/watch?v=Fm6-DD8xzHQ
[3] https://www.youtube.com/watch?v=3sE9dzuZouQ 

[4] Ibíd.