En su obra más reciente, la artista digital Viktoria desafió la imaginación de sus espectadores al proponer un futuro en donde la tecnología y la biología no sean conceptos separados. Para esto, la artista produjo una pieza que muestra un androide que guarda en su vientre a un bebé recién nacido, sugiriendo que en un futuro las máquinas podrían jugar el papel de las madres en el proceso de gestación [1]. 

En la actualidad, los avances en la biotecnología han abierto puertas a escenarios antes impensables como lo es la edición genética, el cultivo de órganos y el desarrollo de úteros artificiales. Esto puede ser un indicador que en el futuro puede estar la posibilidad de crear “vida” sin necesidad de procesos biológicos tradicionales [2]. 

Este tipo de investigaciones despierta inquietud, ya que proponen una realidad donde la tecnología podría vulnerar la dignidad del origen de cada persona, y reemplazar aspectos fundamentales de la experiencia humana, como la maternidad. La idea de que una máquina geste vida suscita preocupaciones éticas profundas: ¿qué pasaría con el vínculo emocional entre madre e hijo, o con la conexión humana que surge en el proceso de gestación? Además, la dependencia de tecnologías para crear vida podría llevarnos a un futuro deshumanizado, en el que los avances biotecnológicos reduzcan la vida a un proceso controlado y frío, desprovisto de los valores y la intimidad que nos definen como seres humanos.

ConParticipación

Fuentes:

[1] https://infotecnia.com.mx/e-news/nl_img.php?l=7265636f727465732f706572696f6469636f732f31363138333330 

[2] Ibíd.