Tengamos en mente un puente colgante. Para que este sea estable necesita cuerdas fuertes, madera sin huecos que funcione como piso, en fin, que haya seguridad en ir del “punto a” hacia el “punto b”. Proponemos esta imagen porque así debería funcionar el estado de derecho en nuestro país, es decir, ese espacio y condiciones que aseguren justicia para los ciudadanos, ¿pero qué pasa cuando las cuerdas son frágiles o la madera se degrada? Claramente el puente se caerá.

La reciente revelación de la orden de aprehensión contra Hernán Bermúdez Requena, conocido como «El Comandante H» y exsecretario de Seguridad Pública de Tabasco durante el mandato como gobernador de Adán Augusto López Hernández, representa un caso emblemático de la fragilidad del estado de derecho en México. Este escándalo, que involucra presuntos vínculos con el grupo criminal «La Barredora» —célula del Cártel Jalisco Nueva Generación— expone las profundas fisuras institucionales que caracterizan al sistema político mexicano contemporáneo [1]. 

En este blog analizamos cómo el escándalo de corrupción en Tabasco refleja problemas sistémicos más amplios en nuestra democracia, concretamente en lo que respecta a la confianza ciudadana en las instituciones, en los políticos y en la política en sí como profesión. Para ConParticipación como organización ciudadana, que luchamos por fortalecer la participación democrática y la transparencia gubernamental, este caso representa una advertencia y una oportunidad para impulsar reformas estructurales que fortalezcan las instituciones democráticas del país.

¿Qué es el estado de derecho? Tomemos la definición que aporta World Justice Project —una organización internacional y multidisciplinaria que trabaja para avanzar el Estado de Derecho en el mundo— sobre este término que nos servirá para entender a profundidad que estos casos de corrupción van más allá de una carpeta de investigación:

“El Estado de Derecho es un sistema de gobernanza en el que todas las personas, instituciones y entidades están sujetas al cumplimiento de la ley, la cual es respetuosa de los derechos humanos y se aplica de forma equitativa, justa, y eficiente. El Estado de Derecho es un principio rector que vincula a autoridades y ciudadanos mediante el establecimiento de derechos, obligaciones y límites para que las personas puedan vivir en armonía, acceder a mejores oportunidades, participar en las decisiones de sus comunidades, y disfrutar de una vida y un patrimonio seguros (…). Es uno de los pilares sobre los cuales las sociedades pueden impulsar la igualdad de oportunidades, el desarrollo sostenible, la democracia efectiva y la paz [2]. 

Omisos y cómplices

En diciembre de 2019 Adán Augusto López Hernández, entonces gobernador de Tabasco, nombró a Bermúdez Requena como secretario de Seguridad Pública del estado. Empezaron entonces a suceder eventos de violencia en el estado relacionados con el crimen organizado, en los que se ligaba a Bermúdez. Los servicios de inteligencia militar lo vinculaban con «La Barredora». Esto se confirmó cuando a través de documentos del Ejército mexicano —filtrados por Guacamaya Leaks y a los que tuvo acceso el medio El País—, se registró que la Secretaría de Defensa y su centro regional ya relacionaban a Bermúdez como una figura importante en el crimen organizado en Tabasco. En 2021 se hacía mención de él como parte de las autoridades que daban órdenes a los grupos delictivos, y después de un año se le describía como jefe de La Barredora, la célula local del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) [3].

A pesar de esta información, que estaba a disposición de las fiscalías estatales y federal, ninguna autoridad actuó para remover a Bermúdez de su cargo. Este permaneció en funciones hasta enero de 2024, cuando finalmente renunció tras una serie de incidentes violentos, incluidos narcobloqueos que evidenciaron su incapacidad —o falta de voluntad— para combatir al crimen organizado [4]. 

La orden de aprehensión se giró hasta febrero de 2025, ya con un nuevo equipo de seguridad instruido por el gobernador Javier May Rodríguez. Para entonces, Bermúdez Requena había huido a Panamá y actualmente cuenta con una ficha roja de Interpol para su localización y detención [5]. 

Desconfianza 

¿Cuál es la consecuencia o qué impacto tienen en la ciudadanía casos como el de Hernán Bermúdez, y de muchos otros políticos que han incurrido en corrupción? Lamentablemente este tipo de hechos son los que ocasionan que los mexicanos desconfiemos de nuestros gobernantes y de las instituciones políticas. Según datos del Barómetro de las Américas para México, en 2023 tan solo 25 % de los mexicanos confiaba en los partidos políticos, 42 % en el sistema de justicia, 49 % en la fiscalía general, 54 % en el Instituto Nacional Electoral (INE), por mencionar algunas instituciones o ámbitos [6]. El incidente en Tabasco contribuye a demostrar que funcionarios con presuntos vínculos criminales pueden permanecer años en cargos estratégicos sin consecuencias inmediatas. 

El informe Índice de Estado de Derecho en México 2023-2024 que elabora el World Justice Project revela que México obtuvo tan solo 0.36 (siendo 1 la calificación máxima deseable) en la variable “Ausencia de corrupción”. En esta se mide el uso del poder público para obtener un beneficio privado, en los poderes ejecutivo, legislativo, y judicial locales, y en el sistema de seguridad y procuración de justicia. Esta dimensión considera tres formas de corrupción: sobornos, influencias indebidas, y la apropiación indebida de recursos públicos [7]. 

¿Y ahora qué? 

El escándalo que involucra a Hernán Bermúdez Requena no es solamente un caso aislado, sino que se convierte en una manifestación de la enfermedad que aqueja al estado de derecho mexicano. El puente colgante, que imaginábamos al principio, está frágil. La permanencia durante más de cinco años de un funcionario con presuntos vínculos criminales en un cargo clave evidencia la fragilidad de las instituciones. 

México enfrenta una crisis sistémica del estado de derecho, que no puede resolverse únicamente mediante cambios normativos o un mero encarcelamiento. La infiltración del crimen organizado en la seguridad pública exige una transformación cultural y sistemática profunda que priorice la institucionalidad sobre lealtades personales. El caso de Tabasco evidencia cómo decisiones basadas en confianzas personales vulneran sistemáticamente el marco normativo. Esta dinámica se ve agravada por la concentración del poder en figuras carismáticas o noticias que son solo “humo” para distraer y desviar la atención de quienes operan por encima de controles institucionales, creando un entorno propicio para la corrupción y la impunidad.

La erosión de la confianza institucional genera efectos multiplicadores que afectan tanto lo político como lo social. La “propagación de la desconfianza” debilita la legitimidad de las instituciones públicas y erosiona las relaciones interpersonales necesarias para una sociedad democrática saludable.

En ConParticipación, como sabes, buscamos que las personas tomen conciencia de la realidad para que luego puedan participar en la promoción de los valores fundamentales, entre ellos la justicia social y el estado de derecho. Por ello  vemos este caso como un desafío y una oportunidad. Por un lado, parte del desafío consiste en que la desconfianza generalizada del mexicano dificulta que realmente participemos, no vemos hecho realidad lo que exigimos, y esto causa que no encontremos sentido en ejercer la participación ciudadana. Por otro lado, la oportunidad consiste en que la creciente demanda social de transparencia y rendición de cuentas puede canalizarse hacia iniciativas de fortalecimiento institucional, monitoreo ciudadano y participación democrática.

En conclusión, la crisis en Tabasco evidencia la necesidad urgente de reformas estructurales: fortalecer órganos de fiscalización, profesionalizar el servicio público, y desarrollar sistemas de carrera basados en méritos, antes que en lealtades políticas. Las organizaciones civiles y ciudadanas, en este contexto, son como catalizadoras del cambio democrático que necesitamos, esenciales para preservar y fortalecer la democracia en México.

¿Perteneces a una organización ciudadana?
¿Cómo estás haciendo el cambio? 

ConParticipación

Fuentes:

[1] https://elpais.com/mexico/2025-07-19/el-comandante-h-de-jefe-de-policia-corrupto-a-lider-de-la-barredora-el-historial-criminal-de-hernan-bermudez.html 

[2]  https://worldjusticeproject.mx/nosotros/the-world-justice-project/

https://worldjusticeproject.mx/wp-content/uploads/2021/04/17_Flyer-MSI-2020-2021.pdf
[3] https://elpais.com/mexico/2025-07-19/el-comandante-h-de-jefe-de-policia-corrupto-a-lider-de-la-barredora-el-historial-criminal-de-hernan-bermudez.html
[4] https://www.elfinanciero.com.mx/estados/2024/01/05/violencia-en-tabasco-renuncia-hernan-bermudez-secretario-de-seguridad/

[5] 

https://www.jornada.com.mx/noticia/2025/07/22/politica/desde-febrero-existe-orden-de-aprehension-contra-hernan-bermudez-sspc

https://www.infobae.com/mexico/2025/07/16/anuncian-ficha-roja-de-interpol-a-hernan-bermudez-gabinete-abre-carpeta-de-investigacion

[6]https://www.vanderbilt.edu/lapop/mexico/ABMEX2023-Pulso-de-la-democracia-final-20240701.pdf?utm_source=chatgpt.com (Páginas 53, 54, 55).
[7] https://index.worldjusticeproject.mx/#