Con motivo del Día del Padre y como seguimiento a la reflexión anterior sobre la paternidad en México, decidimos escuchar directamente a quienes viven este papel desde adentro: los padres. Entrevistamos a hombres de diferentes edades y contextos para hacerles dos preguntas clave: “¿Qué pensabas antes de ser papá y qué piensas ahora de la paternidad?” y “¿Cómo has cambiado desde que eres papá?”

Las respuestas fueron diversas y muy profundas. Curiosamente todas coinciden en una cosa: la paternidad transforma. Y no solo cambia rutinas, sino que modifica profundamente la forma de ver el mundo, de amar y de vivir.

Uno de los entrevistados lo expresó así:

“La verdad es que el máximo en la vida siempre había sido ser papá. Desde muy joven fue el anhelo más importante en mi vida… pero lo que estaba en mi cabeza distaba mucho de la realidad”. 

Lo que antes era una expectativa cargada de ilusión se convierte, con el paso del tiempo, en una vivencia llena de responsabilidad, alegría y sacrificios que valen la pena: “El día que un hijo(a) te dice por primera vez ‘papá’ paga todo sacrificio hecho hasta ese momento y todo sacrificio que harás por él o ella en toda su vida”.

Para algunos, como otro de los entrevistados, la paternidad no fue una meta soñada desde el principio, sino una consecuencia natural del matrimonio.

“Antes de ser padre pensaba que era algo que tenía que pasar, que era lo natural. Nunca tuve miedo, quizás por la mujer con la que me casé”. 

Sin embargo, lo que sorprende es el cambio de perspectiva que llega con la experiencia:

 “Diez años después de que nació mi hija pienso que la paternidad es un regalo de Dios y de la vida… es un reto diario en donde vas aprendiendo más de lo que tratas de enseñar”.

Otro papá nos compartió que, antes de tener hijos, su mundo giraba en torno a él mismo: sus gustos, sus diversiones, sus planes. Pero la paternidad puso orden en su vida. “Ser padre ordena muchas cosas en la vida… empecé a pensar mucho más en mis hijos, en sus necesidades y gustos”. La llegada de los hijos, para muchos, representa una escuela de amor desinteresado que las reestructura prioridades.

Estar bien para ellos

En los testimonios también aparece un aspecto común: el deseo de cuidarse más, de estar bien física, emocional y espiritualmente. “Desde que soy papá soy más generoso… me da miedo no estar para mis hijas en algún momento, por eso trato de cuidarme de manera física, mental, profesional y espiritual”. La paternidad impulsa a muchos hombres a crecer como personas, no por imposición, sino por amor y compromiso.

Una de las respuestas más extensas y conmovedoras nos lleva a una reflexión profunda sobre los clichés en torno a la paternidad. El entrevistado relata que antes de ser papá, lo que sabía del tema venía de frases hechas y expectativas difusas. Pero al vivir el embarazo de su esposa y luego cargar a su hijo en brazos, todo cambió.

“La vida ya no vuelve a ser igual, y eso es bueno, porque se vuelve una mejor y más próspera vida… Cuando estábamos mi esposa y yo solos no digo que fuera sencillo demostrarle mi amor, pero ante la presencia de otros cinco hijos, la multiplicación que debemos hacer para demostrar cuánto los amas a todos es indudable”.

Este conjunto de testimonios revela que la paternidad no es una experiencia uniforme, pero sí profundamente significativa. Para algunos es un sueño cumplido, para otros una sorpresa que se convierte en llamado. Lo que todos comparten es la transformación interna que produce: desde el amor que se multiplica, hasta la decisión diaria de vivir con responsabilidad, entrega y gratitud.

Escuchar a los padres hablar de su experiencia con autenticidad y vulnerabilidad es un acto que vale la pena repetir más seguido. No para idealizar la paternidad, sino para reconocer su profundidad, sus retos y su valor. Porque como uno de ellos dijo con sabiduría sencilla: “La paternidad es el amor más puro que un hombre puede sentir”.

Este Día del Padre, celebremos a los hombres que se transforman a través de la paternidad y que encuentran una gran misión y alegría en esta labor.

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