El pasado 11 de febrero del 2025 en Tultitlán, Estado de México, un bebé de 36 semanas de gestación fue encontrado abandonado en una bolsa de plástico en la acera de una calle como resultado de un intento de aborto. El hijo, que sobrevivió a las condiciones de falta de oxígeno, frío y abandono, fue rescatado por vecinos que alertaron a los servicios de emergencia [1].
El bebé permanece bajo resguardo del sistema de protección infantil y hospitalizado en el ISSSTE [2].
La Fiscalía del Estado de México definió la situación legal de Lucio David “N” y Diana Jaciel “N” (padres del recién nacido abandonado), acusados de homicidio calificado en grado de tentativa por abandonar a su hijo en Tultitlán. Él fue trasladado al penal de Cuautitlán y ella al de Barrientos (Tlalnepantla de Baz). Según el Código Penal mexiquense, este delito se castiga con 40 a 70 años de prisión o incluso cadena perpetua, además de multas económicas, pero no se ha definido su sentencia [3].
Este caso nos recuerda que el hijo en gestación tiene derecho a vivir como cualquier otro ser humano, y que debemos recuperar el vínculo más solidario de la humanidad, es decir, el de la madre y el hijo. Es urgente fortalecer los núcleos familiares para que ante las dificultades las personas puedan sentirse confiadas de acudir a la familia para pedir ayuda. Ampliar el aborto no soluciona el problema, lo empeora.
Ante casos como este la solución es garantizar opciones que ofrezcan apoyo a las mujeres en situación de vulnerabilidad, así se evitaría que más hijos sean expuestos a estos riesgos.
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Fuentes: