El 14 de septiembre de 2026, 160 organizaciones de la sociedad civil de todo el mundo enviaron una carta al Comité de los Derechos del Niño de la ONU para solicitarle que establezca que la gestación subrogada remunerada, de manera directa o indirecta, constituye una forma de venta de niños. La iniciativa fue promovida por el Grupo de Expertos de la Declaración de Casablanca para la Abolición Universal de la Gestación Subrogada [1].
Las organizaciones argumentan que, en estos acuerdos, el nacimiento y posterior entrega del niño forman parte del objeto del contrato —es en realidad, la venta de un niño—, por lo que consideran necesario colocar los derechos de niñas y niños en el centro del debate. También señalan posibles afectaciones a las mujeres madres y a la filiación de los menores [2].
La petición retoma antecedentes del propio sistema de Naciones Unidas. En 2019, el Comité de los Derechos del Niño llamó a los Estados a prevenir y abordar la venta de niños en acuerdos de gestación subrogada dentro de sus marcos legales. La solicitud de las 160 organizaciones se presentó después de que en 2025 la relatora especial de la ONU sobre la violencia contra las mujeres y las niñas también advirtiera sobre posibles riesgos asociados con la gestación subrogada y planteara su abolición [3].
La gestación subrogada implica dinero y contratos, lo que convierte al hijo en parte de una transacción y a la mujer tratada en un medio para lograr el deseo de otra persona. Ni el niño ni la mujer deberían reducirse a lo que pueden aportar dentro de un contrato: una persona vale por lo que es, no por lo que puede ofrecer o por el precio que alguien esté dispuesto a pagar. La dignidad humana no se compra, no se renta y no depende de un contrato.
ConParticipación
Fuentes:
[1] https://declaration-surrogacy-casablanca.org/fr/press-release-160-ngos-call-on-the-crc-regarding-surrogacy-and-the-sale-of-children/
[2] https://www.lifesitenews.com/news/sale-of-a-child-160-organizations-ask-un-to-abolish-surrogacy/
[3] Ibid.