En una nota de finales del mes de noviembre de El Economista, se reportó que la plataforma OnlyFans está siendo utilizada por hombres para comercializar contenidos de escenas sexuales o íntimas protagonizadas por mujeres que son forzadas y esclavizadas para realizarlas. Esta información se obtuvo a partir de una investigación que llevó a cabo la agencia de noticias Reuters, cuyas conclusiones se basan en denuncias de la policía estadounidense y expedientes de tribunales internacionales, demandas judiciales y entrevistas con fiscales, investigadores del tráfico sexual y mujeres que señalan haber sido víctimas de trata [1].
Uno de los casos más sonados es el de Andrew Tate, un personaje de redes sociales que tiene millones de seguidores en todo el mundo. Está acusado de obligar a mujeres de Rumania a producir porno para OnlyFans y quedarse con las ganancias. Él niega los cargos [2].
Hay otros casos menos sonados que han ocurrido en Estados Unidos, donde algunas de las víctimas han sido novias o prometidas de hombres que las obligaban a grabar escenas íntimas para luego comercializarlas y poder cubrir gastos familiares. Según las víctimas y los fiscales, incluso hay empresas de trata que trabajan a base de intimidación, violencia o las falsas promesas de amor para obligar a las mujeres a producir pornografía. Filmaban en lugares privados y se reporta que mantenían encerradas a las víctimas durante un año o más, según la investigación de Reuters [3].
Plataformas como Only Fans supuestamente son usadas “libremente”, sin embargo, además de convertir a la mujer en objeto, también son puerta para el tráfico de mujeres o son aprovechadas por personas que quieren obtener un ingreso a costa de mujeres vulnerables. Los gobiernos de los países deben poner candados a estas plataformas o tomar las medidas necesarias para evitar estos abusos y los crímenes de explotación sexual y trata de personas.
ConParticipación
Fuentes:
[2] Ibid.
[3] Ibid.