En un fallo judicial sin precedentes en Estados Unidos, un jurado de Nueva York procedió para que se otorgara una indemnización de 2 millones de dólares a una joven de 22 años, tras determinar que fue víctima de mala praxis médica durante su proceso de transición de género cuando ella era adolescente [1].
La demandante acusó formalmente a su psicólogo y a su cirujano plástico de incumplir los estándares profesionales de sus respectivas áreas al autorizar y realizar procedimientos quirúrgicos cuando ella aún era menor de edad —se le realizó una mastectomía a los 16 años—. El caso ha generado un intenso debate sobre los protocolos médicos en menores, mientras expertos legales sugieren que este veredicto podría abrir la puerta a una nueva ola de litigios similares en todo el país [2].
Un adolescente no tiene la madurez para tomar decisiones que tienen consecuencias irreversibles en su cuerpo. Llama la atención que incluso un psicólogo experto en “cirugía de afirmación de sexo” admitió posteriormente que estas cirugías no previenen el suicidio. Si bien se le dio una compensación de 2 millones de dólares a la persona afectada, los daños realizados serán permanentes y lamentablemente le acompañarán toda la vida.
ConParticipación
Fuentes:
[1] https://x.com/CBSNews/status/2019176577087447230
https://x.com/benryanwriter/status/2018183879035629603
[2] Ibid.