Un adolescente sonorense de 16 años, estudiante de preparatoria y boxeador amateur, fue asesinado el pasado 5 de mayo presuntamente por su negativa a integrarse al crimen organizado. De acuerdo con la Fiscalía del estado, dos menores de edad fueron detenidos como presuntos responsables del ataque, ocurrido cuando el joven caminaba en la calle y fue interceptado por sujetos en motocicleta que le dispararon. El caso tomó relevancia nacional luego de que la madre de la víctima interceptó a la presidenta Claudia Sheinbaum durante una gira en Sonora para pedir apoyo y denunciar que su hijo había recibido amenazas previas para obligarlo a unirse a grupos criminales [1].
Las autoridades investigan si el asesinato forma parte de una práctica de reclutamiento forzado de menores utilizada por organizaciones delictivas que operan en Sonora, especialmente en el contexto de la disputa entre grupos criminales como Los Chapitos y Los Salazar por el tráfico de drogas. El fenómeno del reclutamiento de adolescentes ha aumentado en los últimos años y ha colocado a Sonora entre los estados con más menores imputados por delitos en México. Según cifras del INEGI, en 2023 más de dos mil adolescentes fueron procesados en la entidad, mientras que a nivel nacional miles de jóvenes también fueron víctimas de violencia relacionada con el crimen organizado [2].
Este caso refleja una de las expresiones más graves de la crisis de violencia que vive México: tanto los sicarios como la víctima eran menores de edad. Cada vez es más frecuente que adolescentes sean presionados, amenazados o reclutados por el crimen organizado, aprovechándose de su inmadurez, vulnerabilidad y de las condiciones económicas que los hacen más susceptibles a aceptar participar en actividades delictivas. Además, pertenecer a grupos criminales ha comenzado a presentarse para muchos jóvenes como una aspiración ligada al poder, al dinero y al reconocimiento social. Esto evidencia una profunda fractura social y familiar, donde el crimen organizado no solo disputa territorios, sino también el futuro de los adolescentes.
ConParticipación
Fuentes:
[2] Ibid.