El domingo 23 de noviembre del 2025 la mayoría de los votantes en Eslovenia (país de Europa del Este) rechazó mediante un referéndum la ley que permitía la muerte asistida para pacientes terminales. Alrededor del 53% votó en contra y el 46% a favor de dicha ley [1].

Esta decisión implica la suspensión inmediata de la ley aprobada por su Parlamento en julio del 2025 que autorizaba a personas con capacidad plena, sin posibilidad de recuperación o con dolor insoportable, a autoadministrarse medicación letal tras la autorización médica correspondiente. La norma excluía a pacientes con enfermedades mentales [2].

Por un lado, grupos conservadores, parte del personal médico y la Iglesia Católica se oponían a la iniciativa, argumentando que violaba la Constitución y que el Estado debía ofrecer mejores cuidados paliativos. Por otro lado, los defensores de la muerte asistida, expresaron confianza en que el debate continuará [3].

La ley de eutanasia no es una cuestión de compasión o respeto, sino una práctica que empuja a la sociedad a considerar indigna la vida de una persona enferma, en lugar de reconocer el verdadero problema: la enfermedad y el dolor que se padece. El caso de Eslovenia es especialmente relevante, pues fue una decisión tomada directamente por la ciudadanía y se convirtió en la primera votación de este tipo en Europa del Este. Además, el referéndum anuló la aprobación previa del Parlamento, marcando un cambio de rumbo.

ConParticipación 

Fuentes: 

[1] https://es.euronews.com/salud/2025/11/24/eslovenia-rechaza-en-referendum-la-ley-de-muerte-asistida-para-enfermos-terminales

[2] Ibid. 

[3] Ibid.