De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, entre el 1.º de enero de 2018 y el 15 de febrero de 2026 se reportaron 10 383 menores desaparecidos y no localizados. En el año 2018 se documentaron 600 casos; para 2025 la cifra ascendió a 2 236, lo que representa un incremento de 272.7% [1].
Por entidad, el Estado de México concentra 2 399 casos acumulados entre 2023 y 2024, casi una cuarta parte del total nacional. Le siguen la Ciudad de México con 1 241; Nuevo León con 688; Michoacán con 478; y Jalisco con 344. Por grupos de edad, la adolescencia es el segmento de mayor riesgo. El rango de 15 a 17 años concentra 5 286 casos, más del 50% del total nacional de desaparecidos menores de edad. Le sigue el grupo de 10 a 14 años con 2 453 reportes. En la primera infancia se registraron 1 393 casos en menores de 0 a 4 años y 1 251 en el grupo de 5 a 9 años [2].
Jesús Villalobos, integrante del Consejo Directivo de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), señaló que los casos de las adolescentes mujeres están relacionados en su mayoría con redes de trata, mientras que entre los hombres el principal riesgo es el reclutamiento forzado por parte del crimen organizado. Nacy Canjura, investigadora, señaló diferencias regionales: en estados como Guanajuato y Sinaloa predominan dinámicas asociadas a la delincuencia organizada, mientras que en zonas altamente pobladas como la Ciudad de México y el Estado de México se observan con mayor frecuencia casos vinculados a sustracción por familiares. Además, alertó que la desactualización de registros distorsiona el diagnóstico y debilita la respuesta institucional [3].
Esta realidad nos obliga a preguntarnos: ¿por qué está incrementando este delito y qué factores lo están provocando? Analizar e investigar sus causas es indispensable para poder atenderlas de fondo y evitar que el fenómeno se repita. Este hecho refleja una crisis profunda de protección a la infancia que no puede normalizarse ni reducirse a cifras. Es urgente que fortalezcamos la prevención de este delito desde la familia, la escuela y la comunidad; asimismo, que exijamos políticas públicas eficaces para garantizar que cada menor sea reconocido como lo que es: una persona con dignidad inviolable.
ConParticipación
Fuentes:
[1] https://www.eleconomista.com.mx/politica/desapariciones-menores-lustro-aumento-20260215-800040.html
https://versionpublicarnpdno.segob.gob.mx/Dashboard/ContextoGeneral
[2] https://www.eleconomista.com.mx/politica/desapariciones-menores-lustro-aumento-20260215-800040.html
[3] ibid.