A finales de octubre se llevó a cabo un evento en la ONU para conmemorar su 80 aniversario. Diplomáticos y expertos instaron a la organización a volver a los “principios fundacionales”, como “el respeto a la soberanía nacional, la dignidad humana y el diálogo basado en el respeto mutuo”. El embajador de Burundi, Zéphyrin Maniratanga, subrayó la necesidad de priorizar la dignidad humana, afirmando que no es otorgada por “las instituciones, es inherente a toda persona humana». Por su parte, el representante adjunto de Yibuti, Youssouf Aden Moussa, expresó preocupación por las políticas sociales controvertidas en las resoluciones de la ONU y la «aversión general a los principios fundamentales como la soberanía, el derecho al desarrollo, el derecho a la vida y la centralidad de la familia» [1].

Los participantes, incluido el ex embajador canadiense en China, David Mulroney, y expertos del Centro para la Familia y los Derechos Humanos (C-Fam), criticaron a la ONU, entre otros temas por «intervenir en asuntos internos para imponer valores culturales progresistas como si fueran universales», citando la presión para legalizar el aborto bajo la apariencia de cumplimiento de convenciones donde el término no aparece. Stefano Gennarini, de C-Fam, argumentó que la verdadera amenaza a la cooperación multilateral proviene de las burocracias internacionales que utilizan el sistema de la ONU como un instrumento de «control global». Douglas Sylva, también de C-Fam, explicó que insistir en normas controvertidas «crea un clima de desconfianza» y distrae de objetivos cruciales, además, recomendó que la ONU retome “el enfoque de los redactores de la Declaración de las Naciones Unidas, quienes supieron combinar un elevado idealismo con pragmatismo”​​ [2].

El mundo vive conflictos complejos y polarizaciones que afectan a la convivencia pacífica entre los pueblos. Más que nunca se necesita que la ONU sea un espacio de diálogo y consenso basados en la dignidad intrínseca de la persona y sus derechos universales, sin dejarse involucrar en corrientes ideológicas que incrementen la división. Se requiere que esté más enfocada en la cooperación respetuosa de la diversidad de sus miembros.

ConParticipación 

Fuentes: 

[1] https://c-fam.org/friday_fax/diplomats-call-un-back-to-founding-principles/

[2] Ibid.