En abril de 2025, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó una nueva directriz para la prevención de embarazos adolescentes en países de bajos y medianos ingresos. La guía está centrada casi del todo en la anticoncepción, sin atender a la prevención de actividad sexual precoz en adolescentes. Preocupa que promueva el uso creciente y prolongado de anticonceptivos inyectables sin una educación en la afectividad y mirando solo lo sexual [1].
Con esta directriz la OMS insta a líderes políticos, gubernamentales, religiosos y líderes en general para “apoyar el acceso, la adopción y el uso continuo de anticonceptivos”, sin considerar una medida más integral que ayude a prevenir embarazos a edades tempranas. A su vez anima a los gobernantes a que garanticen leyes para ese mismo fin, lo que podría implicar la reducción de la edad para el consentimiento legal para su uso [2].
La OMS debería ofrecer además información adecuada sobre el amor, los afectos, la sexualidad en cada etapa de vida, y los beneficios de la abstinencia. En cambio, propone prevenir los embarazos adolescentes desde la anticoncepción. Los adolescentes deben ser formados para generar relaciones afectivas estables y significativas, lo cual contribuye a posponer la actividad sexual para el tiempo en el que la llegada de un hijo sea parte de un proyecto en común con su pareja.
ConParticipación
Fuentes:
[1] https://c-fam.org/friday_fax/new-who-guidance-calls-for-injectable-contraceptives-for-kids/
[2] Ibid.