“Somos una sociedad desvinculada”, ¿a qué te suena eso? Esta idea es la que plantea el político español Josep Miró i Ardèvol en su libro “La sociedad desvinculada: la necesidad de un nuevo comienzo”. Ya en el blog pasado empezamos a tocar este tema y te compartíamos las características de una sociedad desvinculada según este autor.
| La sociedad desvinculadaSegún Josep Miró i Ardèvol | ||
| Características de la sociedad desvinculada | Consecuencia | Ejemplos |
| Nuevos marcos de referencia | Nuevas formas de pensar, opiniones, juicios y actos. | Divorcio incausado: “Puedo divorciarme (desvincularme) sin tener que dar explicaciones”. |
| Satisfacción del deseo individual. Solo así se logra la autodeterminación y la realización personal. | El deseo es el máximo bien al que se supeditan todos los demás bienes morales, personales y colectivos.Se rompe con todo compromiso, por tanto, los vínculos fuertes son negativos. | El aborto: “No quiero tener este hijo, puedo romper el vínculo que me une a él/ella porque así lo deseo y porque interfiere con mi realización personal”. |
| El “deber ser” desaparece | Desaparecen el esfuerzo, la resistencia al sufrimiento y a la frustración. | “No lo hago si no me nace”, aunque sea un deber hacerlo.Lo anterior puede causar rupturas de matrimonios ante la mínima dificultad, abandono de trabajos, de compromisos contraídos, etc. |
Fuente: ponencia“La sociedad de la desvinculación. La necesidad de un nuevo comienzo”, de Josep Miró i Ardèvol en las jornadas de verano de la red de acción ética política “Ideologías de la desvinculación y capital social”, en: https://alumniulia.org/te158/z92xds_22/b23xa__23/Temas%20brutos%20nuevos/Sociedad/Ideologias%20de%20la%20desvinculacion%20y%20capital%20social_Conferencia%20Mexico_Agost%202012.pdf
Algunos casos que reflejan la desvinculación social
En las últimas semanas han sucedido en nuestro México hechos lamentables que precisamente son muestra de esta desvinculación. Lo que probablemente hay detrás de estos acontecimientos es falta de empatía, de solidaridad, de conciencia de que el otro es una persona que merece respeto y que tiene una dignidad inalienable. Algunos de estos sucesos denotan esta idea que plantea Miró de que el deseo individual está por encima de todo bien y se convierte en la pauta para las decisiones o los actos de las personas. A continuación exponemos los casos.
En febrero de este año en Tultitlán, Estado de México, unos jóvenes pusieron en una bolsa de plástico a su hijo nacido de 36 semanas de gestación —resultado de un intento de aborto—. Se refirieron al bebé como “eso” y lo tiraron en la calle. Afortunadamente el bebé sobrevivió [1]. Unas semanas después, y curiosamente en la misma localidad, una joven menor de edad tiró en la basura a su bebé de alrededor de seis meses de gestación. En este caso lamentablemente el bebe fue encontrado sin vida [2]. Y aunque no fue en México, recientemente hubo otro caso más en donde se involucró a un recién nacido, fue el de una joven turista norteamericana que estando de vacaciones en París, dio a luz a su hijo y lo arrojó por la ventana de su hotel [3]. Estos casos nos hablan, como señala Miró, de una pérdida del vínculo madre-hijo. Quizá, lamentablemente, ni siquiera existe la conciencia de la existencia de este vínculo, y esto tiene múltiples causas, como la falta de un vínculo familiar fuerte —si no se experimenta este vínculo en la familia de origen, difícilmente se experimentará en la propia—, la falta de educación en valores, por mencionar algunos.
Hay otros hechos preocupantes, por ejemplo, el INEGI reportó en sus estadísticas de mortalidad que entre 2015 y 2023 fueron asesinados en alguna región de México 14 558 adultos mayores, algunos en su propia casa, otros fueron encontrados en la calle [4]. Por otro lado, la trata de personas es un delito que en los últimos años se ha incrementado cada vez más —aunque ha habido años en los que ha disminuido—. El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública informó que en el año 2020 hubo 681 víctimas de trata, en 2021 la cifra subió a 753, y en 2022, el número alcanzó los 942 casos. Al cierre de 2023 se contabilizaron 936 víctimas[5]. De las personas víctimas de trata, los más vulnerables son las mujeres y los niños [6]. Tanto el asesinato de adultos mayores, como la trata de personas tienen de fondo esta desvinculación, pues vemos que se pierde o se rompe el respeto por la persona, ese vínculo que nos identifica como iguales, que es la dignidad humana.
Otra forma de desvinculación es el divorcio, que afecta hoy en día a tantas familias y que ha crecido de forma preocupante. Para darnos una idea de la proporción, en 1982 hubo 25 901 divorcios, y para 1992 (10 años después) hubo 51 953, es decir, el incremento fue de un poco más del 100%. Para el año 2022, la cifra de divorcios alcanzó 166 766, lo que representa un incremento del 543% en el periodo de 1982 al 2022. La tasa de divorcios en 2022 fue de 32.9 divorcios por cada 100 matrimonios [7].
Además, muchos jóvenes ya no están optando por el matrimonio como proyecto de vida a largo plazo, y más bien están sustituyéndolo por la unión libre. Había 33.76% jóvenes casados entre 15 y 29 años en 1980, mientras que solo un 7.15% estaban en unión libre. Y 40 años después, la tendencia se invierte: había muchos más jóvenes en unión libre en 2020 (21.24%) que los casados, que representaban el 11.48% [8]. Las razones de lo anterior son variadas, pero a fin de cuentas, esto nos habla de que hoy muchos jóvenes deciden formar una familia sin que haya de por medio un compromiso como el matrimonio. Esta falta de compromiso, como ya se mencionó, es una de las características de una sociedad desvinculada.
Por último, pero no menos preocupante, está el hallazgo del 5 de marzo por parte del colectivo Guerreros Buscadores. Este grupo encontró restos óseos calcinados, cientos de zapatos y otros objetos personales en el Rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán, Jalisco. Los buscadores señalan que este rancho era un «centro de exterminio» y que tenía crematorios clandestinos. El lugar había sido inspeccionado en septiembre de 2024 por las autoridades de Jalisco, y si bien admitieron que habían encontrado restos óseos con «exposición térmica», al parecer no detectaron los huesos y objetos que encontraron los buscadores [9].
Este hecho nos habla de la desvinculación de los grupos criminales que utilizan a las personas al reclutarlas en contra de su voluntad para sus fines; nuevamente se ve una desvinculación del valor de la vida humana. Desvinculación también por parte del gobierno al no ir al fondo en las investigaciones y desoír la exigencia de los grupos de personas que buscan a sus familiares desaparecidos. Desvinculación también de la sociedad en general, al no exigir al gobierno justicia y acciones concretas para acabar con este mal social.
No podemos concluir este tema sin exponer que a pesar de todo, hay síntomas de esperanza y de que la sociedad está despertando. La indignación social que ha causado el caso de Teuchitlán es una muestra de ello. También hubo una reacción similar en el caso de los jóvenes padres de Tultitlán que abandonaron a su hijo recién nacido. Las iniciativas de la sociedad civil a favor de los más vulnerables, como los migrantes, la gente en situación de calle o las mujeres embarazadas, son también una muestra de que no todos son indiferentes a las necesidades de los demás.
Creemos que todos estos hechos deberían ser un llamado para todas y cada una de las personas que formamos parte de la sociedad. Instalarnos en la queja y solo decir que “todo está muy mal” no solucionará nada y perpetúa el estado de desvinculación en el que nos encontramos. Hace falta justamente la acción contraria: vincularnos. Darnos cuenta de que el otro, el que sufre, es un ser humano. Unirnos y pedir justicia a las autoridades, unirnos a una causa que ayude a solucionar aunque sea en una mínima parte alguno de los tantos problemas sociales que existen. Hace falta educar a las generaciones de niños y jóvenes con una conciencia social sólida. Hace falta solidaridad, que nos importe el mal que nos rodea.
Hagamos un voto de confianza y de esperanza, pero al mismo tiempo, accionemos. Recuerda: “El mal llega hasta donde lo permite nuestra indiferencia, el bien se conquista hasta donde nos comprometemos”.
ConParticipación
Fuentes:
[5] https://www.gob.mx/sesnsp/acciones-y-programas/victimas-nueva-metodologia?state=published
[7] INEGI, Estadísticas de matrimonios y divorcios 1950-1992, y Nupcialidad, “Relación divorcios-matrimonios”, https://www.inegi.org.mx/temas/nupcialidad/.
[8] INEGI, Censo de Población y vivienda 2020, tabulados interactivos, “Población 12 años y más”, https://www.inegi.org.mx/programas/ccpv/2020/#tabulados.
INEGI, Censo de Población y vivienda 1980, tabulados, “estado civil”, https://www.inegi.org.mx/programas/ccpv/1980/#tabulados.