El 26 de agosto, la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) publicó un análisis sobre la desnutrición en México de 1988 al año 2024. Destaca que, aunque el país ha logrado reducir la desnutrición infantil en las últimas décadas, los avances se han estancado en los últimos años y persisten importantes desigualdades, especialmente entre niños de hogares indígenas, con menores condiciones de bienestar y habitantes de zonas rurales [1].
REDIM señala que según datos de la ENSANUT Continua 2024, durante 2020-2024, 14.1% de las niñas y niños de 0 a 4 años presentaba baja talla para la edad (indicador de desnutrición crónica). Aunque representa una reducción frente al 26.9% registrado en 1988, cifra mayor que la de 2012, cuando fue de 13.6%, refleja un estancamiento en los últimos años. Durante 2020-2024, la baja talla alcanzó 28.2% entre niñas y niños de hogares donde se hablaba una lengua indígena, frente a 12.6% en hogares donde no se hablaba. Asimismo, fue de 18.9% entre el tercio de la población con menores condiciones de bienestar, frente a 9.3% entre quienes tenían mejores condiciones [2].
En cuanto a la desnutrición global, 4.1% de las niñas y niños de 0 a 4 años presentaba bajo peso para la edad en 2020-2024, mientras que la desnutrición aguda o emaciación afectaba a 1.3%. En ambos casos, los porcentajes fueron mayores entre la población de hogares indígenas [3].
Insistimos en que el cuidado nutricional debe comenzar desde los primeros 1000 días de vida (antes y después del nacimiento), unido a que los productos de la canasta básica sean verdaderamente accesibles para las familias más vulnerables. Asimismo, mantenemos nuestra desconfianza hacia propuestas de soluciones asistencialistas que no fortalecen de raíz a la familia ni a las comunidades rurales e indígenas como los verdaderos agentes de cambio.
ConParticipación
Fuentes:
[1] https://blog.derechosinfancia.org.mx/2026/08/26/desnutricion-infantil-en-mexico-1988-2024/
[2] https://ensanut.insp.mx/encuestas/ensanutcontinua2024/
[3] Ibid.