Carlo Acutis, adolescente italiano nacido en Reino Unido y fallecido por leucemia en 2006 a los 15 años, fue proclamado el primer santo católico de la generación milenial en una ceremonia en la plaza de San Pedro, el pasado 7 de septiembre. El acto, pospuesto desde abril por la muerte del papa Francisco, fue presidido por el papa León y también incluyó la canonización del joven Pier Giorgio Frassati, conocido por su ayuda a los necesitados [1]. 

Acutis, que aprendió informática para crear sitios web y difundir su fe, atrae a muchos jóvenes por haber vivido como “un chico normal” que puso a Jesús en el centro, de acuerdo con su madre, Antonia Salzano. Su cuerpo fue trasladado a una iglesia en Asís, donde descansa vestido con su ropa cotidiana; el lugar se ha convertido en sitio de devoción que recibe a miles de fieles [2]. 

En un mundo que carece de referencias para las nuevas generaciones, y que además sufren por la falta de confianza en las instituciones —de lo cual no se libra la desconfianza a la Iglesia Católica—, es una gran noticia ver las nuevas formas y figuras que surgen desde la juventud y que encuentran en los valores trascendentes un sentido y propósito para su vida. La canonización de Carlo Acutis y la de Pier Giorgio Frassati nos recuerda que son los jóvenes quienes enriquecen y renuevan la sociedad cuando, desde su vida cotidiana, detectan necesidades y las atienden con coherencia, alegría y servicio.

ConParticipación

Fuentes:

[1] https://www.eleconomista.com.mx/internacionales/adolescente-italiano-convertira-primer-santo-generacion-milenial-20250906-775967.html

[2] Ibid.