En el blog anterior, te compartimos un primer resumen sobre la mesa de tesis titulada “Inteligencia Artificial: del ChatGPT a nuestra vida, ¿qué nos espera?”. En este evento el Maestro Mario Cisneros, experto en física y especialista en ciencia de materiales, compartió sus conocimientos acerca de la evolución, aplicaciones, desafíos y oportunidades de la IA. Continuamos en este blog exponiendo otros aspectos igualmente relevantes que el experto expuso en su conferencia.

El estado de la IA alrededor del mundo 

El ponente explicó que en un reporte generado por el World Economic Forum al que titularon “AlI in action” y en otro reporte titulado “El futuro de los trabajos” se informó que el 65% de las organizaciones a nivel mundial han invertido en IA de cualquier estilo: generativa o predictivas. El 74% de esas organizaciones reportan problemas de escalabilidad, es decir, el pasar de un experimento y llevarlo al día a día ya sea en una empresa, una organización, una escuela, etc. El 61% de los usuarios de inteligencia artificial generativa en particular, cuestionan la confiabilidad de la IA.

Para el 2030 se espera que las personas tengan por lo menos conocimientos básicos pero sólidos de IA. Vendrá la generación de nuevos empleos con los retos propios de la tecnología. 

El ponente expuso que nos encontramos en una etapa que se llama “Paradoja de la automatización”, en la cual “la IA tiene el potencial de, o reemplazar completamente a las personas en algunos trabajos o tareas, o de hacer más eficientes a las personas. La automatización se refiere al uso de la IA para realizar por completo tareas que anteriormente eran hechas por el humano al 100%, pero el Augmentation —este concepto se explicó en la primera parte de este blog— o el potenciamiento se refiere a eso, al uso de la IA para potenciar o eficientizar el trabajo del humano en ciertas actividades. Esa es la paradoja”.

De acuerdo con el World Economic Forum, a través de encuestas para conocer el sentir de las personas, se sabe que el 47% de los empleados están preocupados por el impacto de la IA en sus trabajos. Es decir, se sienten amenazados y creen que los podrían despedir en algún momento. Estos retos de la inteligencia artificial y los retos éticos, los resume el Maestro Cisneros en dos palabras: transparencia y ética. Indica que eso no solamente lo dice él, sino que también se expone en el World Economic Forum junto con otras consultoras que participaron. Además, el 61% no confía o teme la IA porque considera que no hay transparencia en su desarrollo ni ética. 

¿A qué se refieren con transparencia? El experto nos explicó: “A que muchas veces la IA parece ser una caja negra. ¿Cómo lo hizo? —refiriéndose a los resultados que arroja— ¿Con qué datos está funcionando?”. Falta transparencia para conocer si las personas que lo desarrollaron están formadas, si tienen ética o valores firmes. Los sistemas de IA aprenden de datos que están llenos de estereotipos, y generan resultados que muchas veces no son ideales. Al respecto, Cisneros compartió una idea de Zynnia del Villar, experta en tecnología y Ciencia de Datos: “La inteligencia artificial es tan sesgada como aquel que la desarrolla”.

Siguiendo con lo que dicen los expertos sobre este tema, el expositor citó a Alexios Mantzarlis, director de Seguridad, Confianza y Protección de Cornell Tech —un campus de posgrado de la Universidad de Cornell (EE. UU.) enfocado en tecnología, negocios y derecho—, quien señala que estamos pasando por olas de avances tecnológicos que nos impactan en la capacidad de manipular y de alterar la realidad. El Maestro Cisneros indica que tenemos que guiar a las personas para que hagan un uso adecuado de la IA, ya que es una herramienta poderosa y muy buena, que tiene beneficios pero que también tiene riesgos éticos importantes. Un ejemplo de ello es la creación de imágenes con personas en situaciones sensibles —como contenido para adultos—.

Para cerrar su conferencia, el ponente hizo un cuestionamiento: ¿qué podemos hacer ante los riesgos éticos que se presentan por el uso de la IA? Para él la respuesta está en la cooperación: “Tenemos la obligación de formar a las futuras generaciones con valores, con principios. Hacerles entender cuáles son las formas correctas de utilizar la tecnología en general, no solamente la IA generativa”. Agrega que es necesario contar con personas éticas e íntegras, que la utilicen de forma adecuada pensando también en el beneficio de los demás, no solamente en el beneficio propio, o por un interés monetario. 

Como vemos, la IA llegó para quedarse y como sociedad tenemos la gran responsabilidad de usar sabiamente esta herramienta. El desarrollo de esta tecnología está aún en curso, por lo que deberemos informarnos y actualizarnos constantemente, con miras a evaluar su impacto tanto positivo como negativo en la vida de las personas. Quienes desarrollan estas tecnologías deben estar conscientes de este impacto, y como usuarios debemos exigir que la IA no sobrepase límites que dañen la dignidad de las personas.

ConParticipación

Fuente:

Mesa de tesis “Inteligencia Artificial: ¿qué nos espera?”, 16 de mayo de 2025, en: https://www.youtube.com/watch?v=76_YWikXFh8&t=8s