En un mundo cada vez más impactado por los avances tecnológicos, la Inteligencia artificial (IA) se ha convertido en un tema de diálogo y debate. Con el objetivo de ofrecer una mirada crítica y profunda sobre este tema de actualidad, la Arquidiócesis de Monterrey, con apoyo de ConParticipación, organizó una mesa de tesis en la que el Maestro Mario Cisneros, experto en física y especialista en ciencia de materiales, compartió sus conocimientos acerca de la evolución, aplicaciones, desafíos y oportunidades de la IA. 

Las mesas de tesis son eventos en los que se expone y analiza un tema de actualidad; se invita a un experto a que dicte una ponencia y posteriormente se realiza un análisis del tema en el que participan todos los asistentes.   Bajo el título “Inteligencia Artificial: del ChatGPT a nuestra vida, ¿qué nos espera?”, la ponencia del Mtro. Cisneros abordó no solo los aspectos técnicos del desarrollo de la IA, sino también los retos éticos y humanos que hoy enfrentamos.

El Maestro Cisneros indicó que el objetivo de su ponencia era el de observar el paso de la inteligencia artificial a lo largo de la historia, el rápido avance de las aplicaciones, identificar el panorama actual, así como los retos éticos sobre el uso y desarrollo de esta herramienta. En resumen, proporcionar una perspectiva sólida sobre la inteligencia artificial, no solamente de la generativa, sino también de su impacto en los distintos aspectos de nuestra vida.

Algunos antecedentes 

El ponente señaló que la Inteligencia Artificial (IA) no es nueva. En muchos contextos se cree que la IA comenzó con ChatGPT en el año 2022, sin embargo, la IA viene de muchos años atrás. Habló sobre Alan Turing, un matemático que en la Segunda Guerra Mundial descifraba algunos códigos que se usaban para la guerra, y que fue de las primeras personas en desarrollar algoritmos que fueran capaces de generar un resultado. Los algoritmos se generaban a través de computadoras, de hecho, a Turing se le conoce como el padre de la computación moderna. 

Alrededor de 1938, este matemático propuso una prueba a la que se le llamó Test de Turing o la Prueba de Turing, que determina qué tan inteligente es tu inteligencia artificial —valga la redundancia—. Esta prueba consta de dos componentes: el primero es una persona humana y el segundo es una computadora, un tipo chat GPT. La dinámica consiste en que la persona y la computadora entablen una conversación, y si la conversación pasa como una plática normal y el humano no detecta que está hablando con una computadora, entonces sí se considera IA y con ello, pasa la Prueba de Turing.

En 1951 el estadounidense Marvin Minsky, considerado uno de los padres de la IA, trabajó en el desarrollo computacional y matemático, y creó el primer simulador de redes neuronales, las cuales son la base fundamental de la IA, es decir, lo que hoy conocemos como ChatGPT, Gemini, Copilot. Después, en 1956, John McCarthy, que de hecho fue compañero de Marvin Minsk, acuñó el término inteligencia artificial, y por ello es también es considerado otro de los grandes fundadores de dicha herramienta. 

“La Inteligencia Artificial no va a sustituir a las personas”

El expositor fue muy enfático al afirmar: “La Inteligencia Artificial no va a sustituir a las personas”. Sin embargo, agregó que quienes utilicen la IA de manera efectiva, tendrán una ventaja sobre quienes no la usan. De forma personal el Maestro Cisneros piensa que la IA no nos puede reemplazar como humanos: “Yo pienso todo lo contrario, yo creo que la IA es una herramienta que nos ayuda a ser más efectivos y nos ayuda a algo que se llama Augmentation (…), no necesariamente nos va a reemplazar, sobre todo en ciertos campos en donde la interacción humana es super importante, y la interacción humana va más allá de hacer cálculos, de hacer redacciones de textos u optimizaciones”.

Aplicaciones de la IA en distintos contextos

El Maestro Cisneros expuso que no todas las herramientas que existen son de Inteligencia Artificial generativa. Existen algunas que se llaman Machine Learning (aprendizaje automático) que sirven para hacer predicciones o para hacer agrupaciones de datos, con lo cual se generan lo que se llama clústers o segmentos. Un ejemplo de su uso es Facebook o Instagram, los cuales usan la IA para segmentar las características de los clientes o de los usuarios de las plataformas. Puso un ejemplo: la página principal de alguna de estas redes sociales de cierta persona, no va a ser igual a la de sus amigos, ya que toma los datos que le caracterizan —edad, género, preferencias, religión, gustos musicales, gustos de comida, entre otros—, los pone en un algoritmo y ese algoritmo los clasifica. De esta forma todos somos agrupados con personas que tienen gustos similares. En los bancos, por ejemplo, se usa mucho el Machine Learning para saber si es probable que un cliente pague o no pague un crédito.

Otro ejemplo es lo que se conoce como el Sentiment Analysis o Análisis de Sentimiento, el cual clasifica los comentarios de las personas que reciben un servicio. Una posible categoría sería positivo o negativo, o incluso la IA puede clasificar si se trata de una queja o una felicitación. 

Existe también una rama de la IA que se llama Computer Vision o Visión por Computadora, que lleva a que las cámaras funcionen como si fueran ojos. La IA procesa esas imágenes para generar algún resultado, y ese resultado se entrega a una persona quien ejecutará una acción con esos datos. Esto puede servir para analizar en qué zonas hay mayor concentración de personas y dónde se pudieran colocar depósitos de basura, por ejemplo. 

La IA se puede utilizar para optimizar los procesos que se viven en la vida real. Y aquí es donde entra el término que mencionó el ponente: Augmentation, que en inglés no tiene una traducción exacta pero que se refiere a aumentar o empoderar. Por ejemplo, se puede medir el movimiento o circulación del tránsito de una calle para hacer el conteo de coches y ajustar los semáforos, de tal forma que en lugar de tener a un oficial de tránsito ocupado especialmente para hacer eficiente el movimiento de autos, se pueden más bien usar sus habilidades en alguna otra función.

Otra herramienta es Sora, la cual genera videos con las características que desees. No se requiere ser experto en cinematografía o en desarrollo de efectos especiales.

Un caso de éxito en el mundo de la arquitectura es el de Zaha Hadid Architects, una de las empresas desarrolladoras de arquitectura más importantes del mundo. La arquitecta Hadid, fundadora de esta compañía, se caracteriza por sus diseños fuera de lo común, con estilo curvo e inspirado en elementos biológicos. Para realizar este tipo de desarrollos la empresa utiliza ahora la IA generativa, con lo cual pueden conceptualizar una idea para presentarla al cliente. 

Finalmente, una herramienta cuyo uso es cada vez más frecuente es ChatGPT, que tiene múltiples usos, desde escribir textos o resúmenes, hasta crear código de programación para alguna aplicación, fórmulas de excel, crear tutoriales, etc. 

En la segunda parte de nuestro blog, continuaremos el resumen de esta ponencia, en el que se incluye el impacto de la IA alrededor del mundo así como la importancia de la transparencia y la ética en su aplicación y desarrollo.

ConParticipación

Fuente:

Mesa de tesis “Inteligencia Artificial: ¿qué nos espera?”, 16 de mayo de 2025, en: https://www.youtube.com/watch?v=76_YWikXFh8&t=8s