Los tratamientos hormonales para adolescentes para bloquear la pubertad fueron promovidos por muchos años en Reino Unido, y ello terminó siendo para muchos adolescentes un daño gravísimo para su salud y vida futura. De ahí surgió una investigación que derivó en un informe que puso freno a dichas prácticas. Este fue el tema tratado en la más reciente mesa de tesis, organizada por la Arquidiócesis de Monterrey y ConParticipación. En dicho evento se presentó un análisis detallado sobre el Informe Cass con la ponencia titulada “Tratamientos hormonales a menores con disforia de género. El caso de Reino Unido”. La doctora María Cristina Rodríguez, y el maestro Giampiero Aquila, investigadores del Centro de Investigación Social Avanzada (CISAV), desmenuzaron en su ponencia cómo un modelo de salud que prometía «vanguardia» terminó colapsando ante la falta de evidencia y el aumento de daños irreversibles. 

Dicho modelo de salud es precisamente el que aborda el Informe Cass, liderado por la reconocida pediatra británica Dra. Hilary Cass, el cual representa la revisión más ambiciosa y científica realizada hasta la fecha sobre los servicios de identidad de género para menores en el Reino Unido. 

1. Evolución del «Modelo afirmativo» y la urgencia ideológica

A partir de los años 90, el Reino Unido consolidó un sistema sanitario con servicios especializados para la disforia de género en una clínica, el Gender Identity Development Service (GIDS) en la Tavistock and Portman NHS Foundation Trust (servicios pertenecientes al sistema de salud pública del Reino Unido o NHS por sus siglas en inglés). En esta clínica se atendían casos de niños y adolescentes con disforia de género, es decir, chicos que se identificaban a sí mismos como “transgénero” o del sexo opuesto al de su realidad biológica. 

El sistema sanitario establecido por el gobierno adoptó el llamado «Modelo afirmativo de género», el cual, según explicó la Dra. Rodríguez, no solo era una práctica médica, sino una postura política y social. La premisa central era que el profesional de la salud no debía cuestionar la autopercepción del niño, sino validarla de inmediato (o “afirmarla”) para evitar un supuesto riesgo inminente de suicidio.

Este enfoque introdujo una narrativa de «urgencia» que eliminó las evaluaciones psicológicas prolongadas. «El modelo afirmativo lo que propone como solución es la transición de género (…) la clave es la urgencia, lo más temprano posible que se pueda intervenir. Se asume que mientras más pronto lo afirmemos (al menor), mejor desarrollo le ayudamos a tener», expresó la Dra. Rodríguez al explicar cómo funcionaba este modelo.

2. El Protocolo holandés y la medicalización de la infancia

En 2011, se comenzó a aplicar de forma sistemática el «Protocolo holandés», que introdujo el uso de bloqueadores de la pubertad, fármacos que literalmente ayudan a “frenar” o a «pausar» la pubertad en los menores. Sin embargo, un dato alarmante es que lejos de ser una pausa neutral, los bloqueadores se convirtieron en un factor que conducía casi inevitablemente a las hormonas cruzadas y a la cirugía (operaciones para realizar una “transición de sexo”).

La Dra. Rodríguez subrayó que en 2014 se redujo el límite de edad para prescribir estos fármacos de los 14 a los 11 años. «Para el 2014 los bloqueadores ya eran la práctica de la clínica habitual (…) se redujo el límite de edad de prescribir de los 14 a los 11 años. Mientras más temprano mejor, es el enfoque de este modelo».

3. El fenómeno de las niñas adolescentes y la «inducción social»

Uno de los puntos más reveladores de la ponencia fue el análisis del cambio demográfico en los pacientes. Históricamente, la disforia de género afectaba a niños varones en la infancia. No obstante, a partir de 2015, hubo un crecimiento exponencial de niñas adolescentes que sin tener algún antecedente, solicitaban la transición.

Los ponentes explicaron que este fenómeno sugiere una fuerte «inducción social» o contagio mediático. Muchas de estas niñas presentaban cuadros de autismo, depresión o traumas por abuso sexual que eran «opacados» por el diagnóstico de género. «Lo que más creció fue la cantidad de niñas que querían dejar de ser niñas (…) lo cual se está observando también en México”.

4. El «overshadowing» diagnóstico: ignorar el trauma por la ideología

El maestro Giampiero Aquila introdujo a la audiencia en el concepto técnico de diagnostic overshadowing (ensombrecimiento diagnóstico). Explica que esto ocurre cuando los clínicos están tan enfocados en el tema de identidad de género que ignoran otros problemas graves de salud mental o neurodiversidad que podrían estar causando el malestar del menor.

El maestro Aquila señaló que tratar la disforia de manera aislada es un error metodológico profundo, pues la persona es una unidad integral. «La disforia de género se utiliza como una muletilla para justificar una multiplicidad de problemas (…). Se olvida cómo la transición social propia de la adolescencia pone en cuestión la trayectoria de la propia identidad».

5. El testimonio de Keira Bell

El caso legal de Keira Bell contra la clínica Tavistock fue el catalizador que permitió al gobierno británico ordenar el Informe Cass. Bell hoy es una «detransicionadora» (se le llama así a las personas que se han practicado procedimientos para “transición de género” [o “cambio de sexo”] pero se arrepienten y deciden dar marcha atrás). En este caso el sistema falló a Keira al no explorar su historia de abandono parental y su confusión sobre su orientación sexual, y al final optó (o fue inducida a ello) por la vía quirúrgica irreversible. La Dra. Rodríguez leyó parte de su testimonio textual, resaltando la incapacidad de un adolescente para prever las consecuencias de la infertilidad:

«Tenía tantos problemas que me reconfortaba pensar que solo uno necesitaba solución: era un hombre en un cuerpo de mujer. Pero era tarea de los profesionales considerar todas mis comorbilidades, no solo confirmar mi ingenua esperanza».

6. La crisis del consentimiento informado en menores

Un pilar del Informe Cass es la crítica a la validez del consentimiento informado en menores de edad para estos tratamientos. La ponencia discutió que un adolescente de 13 o 15 años no tiene la madurez neurobiológica para dimensionar la pérdida permanente de la función sexual o la capacidad de procrear.

El maestro Aquila enfatizó que se estaba exigiendo un consentimiento de «adulto» a niños con problemas de salud mental severos: «¿Cómo iba el menor a tener la capacidad de asumir esto, de dar un consentimiento de esto? Se le pedía un consentimiento de adulto a una adolescente con problemas».

7. Bioética: el principio de precaución frente a la irreversibilidad

En la ponencia se realizó un análisis que se centró en el principio bioético «Primum non nocere» (Primero no hacer daño). El maestro Aquila argumentó que, ante la falta de evidencia científica sólida sobre los beneficios a largo plazo de los bloqueadores y las hormonas, la ética dicta detener estas prácticas.

El Informe Cass encontró que los estudios que sustentaban estas intervenciones eran de «baja calidad». Por ello, el maestro Aquila es tajante al decir que «ante una evidencia débil, se debe prohibir o no justificar intervenciones que sean irreversibles… se requiere una evaluación holística y multidisciplinaria».

8. El desmantelamiento de Tavistock y el nuevo paradigma

Como resultado de las denuncias y los hallazgos preliminares de la Dra. Cass, el sistema de salud británico cerró la clínica centralizada de Tavistock en 2022. El nuevo enfoque propuesto es regionalizar la atención y centrarse en el acompañamiento psicoterapéutico, no en la medicalización.

Por lo anterior, el Reino Unido ha prohibido el uso de bloqueadores de pubertad en menores fuera de protocolos de investigación clínica extremadamente rigurosos.

«El impacto es tan grande que el sistema nacional de salud dijo: ‘Se va a cerrar la clínica definitivamente’. Se va a buscar otro enfoque y otro modelo».

9. Implicaciones para México: un llamado a la cordura legislativa

La ponencia cerró con una reflexión sobre la situación en México, donde diversos estados están aprobando leyes que facilitan la transición administrativa de menores (es decir, el “cambio de sexo” en el acta de nacimiento). Marcial Padilla, director de ConParticipación, indicó que mientras Europa «va de regreso» tras ver los daños, México parece avanzar hacia el mismo precipicio por razones de «voluntad política» e intereses partidistas.

El maestro Aquila concluyó enfatizando que este no es un tema de odio, sino de protección real de la infancia. «La invitación es a identificar y ayudarnos a construir un protocolo que sea adecuado… la persona concreta es el lugar en el cual se pacifican y se evidencian los problemas”.

El Informe Cass confirma que el modelo de «afirmación de género» inmediata en niños carece de base científica. El cierre de clínicas en el Reino Unido y la prohibición de bloqueadores de pubertad marcan el fin de la experimentación médica en menores. Es urgente que profesionales de la salud y legisladores en México analicen y tomen en cuenta lo sucedido en Reino Unido antes de comprometer el futuro de las nuevas generaciones.

ConParticipación

Fuente:

Mesa de tesis «Técnicas de reproducción humana asistida», 27 de febrero de 2026, en: https://www.youtube.com/watch?v=X2I_IwCSbZI