En una nota del 2 de diciembre se informó que el gobierno de China implementará un cambio radical en su política demográfica al imponer un Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 13% a los condones y otros anticonceptivos a partir de enero de 2026. Esta medida, que revierte una dispensa fiscal vigente por 30 años, es un «esfuerzo desesperado para impulsar las tasas de natalidad» pues estas cayeron a mínimos récord (6.77 por cada 1 000 personas en 2024). Este cambio de enfoque da un giro total respecto a la política anterior que, durante casi cuatro décadas, promovió el uso de anticonceptivos y aplicó controles estrictos de natalidad bajo la «política de un solo hijo», lo cual provocó la crisis demográfica que hoy vive el país  [1].

La imposición del impuesto forma parte de un paquete de medidas pro natalistas que también incluye incentivos como dispensas fiscales para los servicios de cuidado infantil, matrimonio y cuidado de ancianos, además de nuevas pautas para reducir los abortos que no se consideran, en palabras de gobierno, «médicamente necesarios». Sin embargo, la efectividad del gravamen a los anticonceptivos es cuestionada por expertos. Un demógrafo del YuWa Population Research Institute de Beijing, comentó que la decisión de gravar los anticonceptivos es «en gran medida simbólico y es poco probable que tenga mucho impacto en el panorama general», ya que factores como el elevado costo de criar un hijo en China son barreras más significativas para las familias [2].

China da reversa a su política antinatalista al imponer impuestos a los anticonceptivos. Además, promoverá políticas que motiven a tener hijos y a fortalecer el núcleo familiar, con distintas formas de apoyo a los padres y a los niños.

ConParticipación 

Fuentes: 

[1] https://www.liveaction.org/news/china-tax-contraceptives-increase-birth-rates

https://www.euronews.com/business/2025/12/02/china-to-tax-condoms-for-first-time-in-30-years-as-demographic-crisis-deepens

[2] Ibid.