El pasado 26 de febrero la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) impuso que las personas trans puedan utilizar los baños femeninos. Utilizaron el falso argumento de “garantizar la inclusión y la no discriminación”, sin embargo, expertos en la salud mental alertan sobre las afectaciones psicológicas que pudieran presentarse en mujeres, niñas y adolescentes al verse invadidas en un área que se consideraba exclusiva para ellas [1].
El doctor en psicología y salud mental por la UNAM, Horacio Rodríguez Montalvo, expresó que es preocupante esta acción debido a los efectos psicológicos que podría traer esta medida, particularmente en quien ha sido víctima de violencia. “Cuando una mujer ha experimentado situaciones traumáticas, su respuesta emocional ante la presencia de un hombre trans en un espacio privado puede activar ansiedad, pánico o revivir episodios de estrés postraumático”, indicó el experto [2].
Además de lo anterior, Rodríguez Montalvo agregó otras posibles afectaciones, como generar confusión en niñas y adolescentes quienes están en proceso de construcción de su identidad. Asimismo, falta regular el acceso a los baños, pues hasta el momento no existen mecanismos para garantizar que quienes acudan a los baños de mujeres sean realmente personas trans, e incluso existe el riesgo de que ingresen individuos con intenciones riesgosas o con historiales delictivos, como el abuso sexual [3].
Este tipo de acciones no ayudan a la atención compasiva de quienes experimentan confusión en su sexualidad y además ponen en riesgo a nuestras mujeres, niñas y adolescentes. En aras de atender la necesidad de unos cuantos, vemos la influencia e imposición de ideologías.
ConParticipación
Fuentes:
[2] Ibíd.
[3] Ibíd.