El costo de la canasta alimentaria urbana en México volvió a superar a la inflación general al aumentar 4.3% anual en octubre, impulsado principalmente por el encarecimiento de la carne, la leche y los alimentos consumidos fuera del hogar. Este incremento afecta tanto a zonas urbanas como rurales y eleva las Líneas de Pobreza por Ingresos; con respecto a estas últimas, el incremento significa que ahora las personas requieren al menos 4 759 pesos mensuales en ciudades y 3 411 en comunidades rurales para cubrir sus necesidades básicas. Los gastos no alimentarios, como cuidados personales, educación, recreación y vivienda, también subieron entre 4% y 6%, presionando aún más el presupuesto familiar [1].

Ante este panorama, organizaciones civiles advierten que más de 20 millones de personas asalariadas no alcanzan a superar la pobreza con su ingreso actual, por lo cual proponen un aumento del 16% al salario mínimo general para 2026, con el fin de llevarlo a 9 700 pesos mensuales. La propuesta incluye ajustes diferenciados entre el salario mínimo general y el de la frontera norte, además de eliminar retenciones de ISR e IMSS para quienes ganan menos de 13,400 pesos mensuales, con el objetivo de recuperar poder adquisitivo y asegurar que el ingreso mínimo cubra al menos dos canastas básicas [2].

El encarecimiento de la canasta alimentaria por encima de la inflación refleja que millones de familias mexicanas no logran cubrir necesidades básicas, lo que afecta su calidad de vida e implica en muchas ocasiones más horas destinadas al trabajo. Ante esta realidad, el aumento propuesto al salario mínimo y la eliminación de retenciones para quienes menos ganan buscan garantizar un ingreso suficiente para cubrir las necesidades mínimas de una familia. Aunque estas medidas requieren cuidado para evitar presiones excesivas en pequeñas empresas y en las finanzas públicas, pueden fortalecer el mercado interno y reducir la pobreza laboral si se aplican con equilibrio. En conjunto, representan un paso hacia una economía que coloca a la persona y su bienestar al centro de las decisiones micro y macroeconómicas.

ConParticipación

Fuentes:

[1] https://siete24.mx/negocios/el-costo-de-la-mesa-familiar-sube-mas-que-la-inflacion-urgen-aumentar-salario-minimo/

[2] Ibid.