Las comisiones de Libertades Civiles y de Derechos de la Mujer del Parlamento Europeo aprobaron un informe que solicita a la Comisión Europea a presentar una legislación que establezca una definición común de violación en toda la Unión Europea (UE), centrada en la ausencia de consentimiento informado, libre y revocable. La iniciativa busca armonizar las leyes de los Estados miembros que aún definen este delito basándose en el uso de la fuerza o la violencia. Según los eurodiputados, la falta de una norma unificada provoca disparidad en la protección de las víctimas y socava el acceso a la justicia y el enjuiciamiento [1].
Además de la definición legal, las demandas también incluyen otras medidas como contar con atención médica integral, el acceso al “aborto seguro” —aunque debemos recordar que no hay aborto seguro—, centros de crisis abiertos las 24 horas y campañas para combatir la propaganda en línea que normaliza la violencia contra la mujer. Los eurodiputados destacan el impacto social de casos recientes, en los que el Parlamento escuchó la voz de Gisèle Pelicot para incluir la “violencia de género” en la lista de delitos de la UE. Se espera que el informe sea sometido a votación final en el pleno del Parlamento durante la sesión del 25 y 26 de marzo de 2026 [2].
Es valioso que el parlamento europeo alcance una definición precisa de “ausencia de consentimiento” para castigar la violación. Es importante proteger a las mujeres, pero sin usar el tema de la violación como herramienta política para otros temas polarizantes, como la integración de los migrantes y o como excusa para extender el aborto. Recordemos que la difusión de la pornografía está provocando también que la mujer sea vista como un objeto de placer, y no como una persona digna por sí misma. El aborto, además, no ayuda a reducir los abusos sexuales, puesto que el hijo fruto de una violación también es víctima.
ConParticipación
Fuentes:
[2] Ibid.