Los pasillos de la Escuela Inglesa, en Pachuca, Hidalgo, han visto correr a niños desde 1844. Pero eso está en riesgo de terminar. Esta escuela, que fue fundada por mineros ingleses, ha estado en riesgo de desaparecer. El COVID afectó sus finanzas, así es. Pero a tres años de concluir la pandemia otra realidad se ha hecho presente: la falta de alumnos. Ya no hay niños para esta escuela, ni para muchas otras. En el estado de Hidalgo hay 650 escuelas con menos de 15 alumnos, de las cuales 224 tienen menos de 10 alumnos. Esto es señal de un grave problema: la caída de la natalidad [1].
Esta historia se repite por todo el país. Los salones de las escuelas en México parece que se van haciendo más grandes, pero lo que sucede es que hay menos alumnos. Algunos lo atribuyen a la dispersión de población y la deserción —la cual existe y debe atenderse—, pero no es la principal causa de que haya menos alumnos en los centros educativos. La razón que se asoma es clara y las autoridades federales en México parecen voltear hacia otro lado: hay una acelerada caída en la natalidad, y eso empieza a crear problemas a corto, mediano y largo plazo.
Entre 2010 y 2025 el número de alumnos en preescolar, primaria y secundaria cayó en aproximadamente dos millones y medio de alumnos. Esto es relevante porque la deserción escolar es significativamente menor en esos niveles de estudios. Y en primaria se nota más, puesto que la población matriculada en primaria por sí sola descendió en 1.7 millones entre 2010 y 2025 [2]. Esto va a traer como consecuencia una disminución en años próximos en el número de alumnos matriculados en educación media. Y no porque los alumnos que terminen secundaria no ingresen a preparatoria debido a la deserción escolar, sino porque en números reales llegará el momento en que disminuirá el número de alumnos en secundaria por la disminución de la natalidad. En síntesis: el número de alumnos en educación inicial, preescolar y primaria disminuyó más de 400 mil alumnos entre el ciclo 2021/2022 y 2023/2024, ya después de la pandemia [3].
El colapso de nacimientos: datos de 2010 a 2025
Entre 2010 y 2024 el número de nacimientos se ha reducido en un 36%. En ese mismo lapso, el número de nacimientos disminuyó cerca de 970 000 bebés. Es decir, en números específicos, en 2010 nacieron más de 2.6 millones de mexicanos [4], mientras que en 2024 solo nacieron 1.67 millones [5]. El índice o tasa bruta de natalidad descendió de 20.5 por cada mil habitantes (datos de 2010) a 15.45 por cada mil habitantes (datos de 2024) [6].
La tasa global de fecundidad en México se ha reducido a menos de 2 hijos por mujer [7]. En 2024 “La tasa de nacimientos registrados por cada mil mujeres en edad fértil (15 a 49 años) fue de 47.7. La disminución fue de 4.5 respecto al año anterior” [8].
Las mujeres nacidas posteriormente al año 2000 están retrasando notablemente la maternidad, y aunque sean madres lo hacen limitando el número de hijos. Actualmente, son las generaciones nacidas en el siglo XX las que aún mitigan el impacto de la reducción de la natalidad. A medida que avance el tiempo, se espera un envejecimiento acelerado, debido a que se incrementará la proporción de la población adulta y de tercera edad, mientras que la pirámide poblacional se estrechará aceleradamente por la reducción en el número de hijos en las mujeres que ahora son más jóvenes. “Hacia el año 2019, 21 de las 36 entidades federativas ya se encontraban por debajo del reemplazo poblacional, siendo Baja California y la Ciudad de México aquellas con la fecundidad más baja del país, con 1.7 y 1.4 hijos/as por mujer, respectivamente” [9].
El Consejo Nacional de Población (CONAPO) señala que la curva de crecimiento poblacional ya casi es plana y que para el año 2052 comenzará a disminuir la población total del país [10].
Impacto económico
Para 2030, “la Ciudad de México será una población envejecida (20.45% de su población tendrá 60 años y más), mientras que el resto de los estados se encontrarán en proceso de transición, con proporciones de adultos mayores entre 10.63 y 16.47 por ciento” [11]. El resto del país experimentará un envejecimiento similar posteriormente. Se prevé que en 2028 el 14% tenga más de 60 años y esa proporción supere el 20% en 2044 [12].
La baja natalidad genera un envejecimiento acelerado con impactos económicos profundos. Entre otros [13]:
- Se reduce la fuerza laboral. Dado que México es un país que se destaca por la manufactura, esta reducción de la fuerza laboral conlleva una disminución importante en la competitividad del país y el atractivo para inversiones.
- Presión sobre el sistema de pensiones. Al incrementar la proporción de población adulta que no aporta a la economía, la población en edad productiva se ve cargada con un incremento en las contribuciones para las pensiones y para los sistemas de salud.
- Incremento de los servicios de salud a cargo de contribuyentes jóvenes. Los jóvenes, además, deberán contribuir al sostenimiento de los servicios de salud que atienden a una población cada vez de mayor edad. Esto curiosamente era lo que se suponía que se quería “invertir” al reducir la natalidad. Pero lo que ha traído es una desproporción entre población que produce y población que consume…, solo que ahora esta última no es la de los niños y adolescentes, sino de los ancianos.
Caminar mirando hacia atrás
Existe un valor intangible, que ConParticipación propone, y que consiste en la agenda social proyectada hacia el futuro. ¿En qué consiste? Es el peso que tienen los temas relacionados con el futuro de la sociedad en relación con el peso de los temas relacionados con el pasado. Una sociedad tiene una proporción de niños y jóvenes respecto a la cantidad de adultos y personas de tercera edad. Cuando la pirámide poblacional es más ancha en la base, eso significa que el peso social de los temas de infancia y adolescencia es más relevante y por tanto, dirige la agenda social hacia el futuro de dicha población. Eso es una proyección a futuro. Cuando la pirámide poblacional se invierte, la sociedad comienza a asemejar a una persona que avanza mirando hacia atrás, hacia el pasado. Los temas de agenda social de mayor peso son los que tienen que ver con el pasado de dicha sociedad.
México, en cierto sentido, corre el riesgo de cambiar de mentalidad. En vez de vivir pensando en su futuro pasará a sobrevivir cargando el pasado.
Una política pública que permita pensar en la familia y los hijos
El estudio “La verdadera crisis de la fecundidad” del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA por sus siglas en inglés), señala que el 35% de las mujeres en edad fértil limita el tener un hijo por las restricciones económicas, el 23% por problemas de vivienda, y el 21% por la precariedad laboral [14].
Existen numerosos cambios en la percepción de la paternidad y la maternidad. No obstante, al tratarse de un fenómeno humano fundamental, es necesario reflexionar qué peso dan la sociedad y las autoridades a facilitar las condiciones para tener un hijo y formar una familia. En este sentido, existe el reto de que CONAPO privilegie la acción en favor de una recuperación del índice de natalidad.
Como sociedad, requerimos un cambio en la política nacional sobre población. Es preciso superar interpretaciones que no reflejan el escenario presente, como sucedió cuando CONAPO habló sobre el envejecimiento del país diciendo que: “México empieza a envejecer porque ha sido un país que se ha desarrollado” [15].
La mirada moderna y realista de México debe advertir lo que ha sucedido en otros países. En Japón la población total disminuye en más de 500 mil habitantes cada año y más del 25% de la población supera los 60 años. En Corea del Sur más del 30% de la población en edad fértil no tiene hijos —por factores económicos y de vivienda en muchos casos—. En Europa también se ve una situación crítica. Solo algunos países, como Hungría, han emprendido acciones y estímulos sociales con políticas de exención de impuestos para las parejas con hijos y con políticas familiares.
México no envejece porque se ha desarrollado, sino que envejece porque mira hacia atrás. La mirada al futuro debe ser la que privilegia la dignidad de la persona y el bienestar de la familia para alcanzar un auténtico desarrollo social.
ConParticipación
Fuentes:
[1] https://www.cronicahidalgo.com/2025/03/10/escuelas-en-riesgo-de-cierre-por-la-falta-de-estudiantes/
https://www.milenio.com/sociedad/escuela-pachuca-riesgo-cerrar-falta-estudiantes
[4]https://www.inegi.org.mx/rnm/index.php/catalog/287/datafile/F4/V168
[5] https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2025/enr/enr2024_CP.pdf
[6] https://conapo.segob.gob.mx/work/models/CONAPO/pry23/PP/index.html
[7] , http://www.omi.gob.mx/work/models/OMI/Seccion_Publicaciones/MigracionySalud/2023/MyS_2023_Completo_211123_PLIEGO.pdf pág. 49, y https://conapo.segob.gob.mx/work/models/CONAPO/pry23/PP/index.html
[8] Cf. https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2025/enr/enr2024_RR.pdf pág. 2
[9] https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/1001571/Proyecciones_Poblacion_280525_V2.1.pdf pág. 50
[10] https://www.gob.mx/conapo/articulos/disminuye-la-poblacion-infantil
[11] Cf. http://www.conapo.gob.mx/work/models/CONAPO/Resource/2702/06_envejecimiento.pdf pág. 113
[12] https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/1018911/00_RM.pdf
https://unamglobal.unam.mx/global_revista/declive-poblacional-en-mexico-que-futuro-nos-espera/
[15] Cf. https://www.gob.mx/conapo/articulos/foro-envejecimiento-el-reto-demografico
Otras fuentes:
https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2025/enr/enr2024_RR.pdf
https://www.gob.mx/conapo/articulos/disminuye-la-poblacion-infantil
https://conapo.segob.gob.mx/work/models/CONAPO/pry23/DB/ConDem50a19_ProyPob20a70.zip