Una escuela primaria en Winnipeg, Canadá, tomó la decisión de sustituir las celebraciones del Día de la Madre y el Día del Padre por regalos familiares que serán entregados el 15 de mayo, coincidiendo con el Día Internacional de las Familias. Esta norma responde a una nueva tendencia entre algunas escuelas canadienses que le están dando menor importancia o incluso eliminan las celebraciones tradicionales de los padres. De acuerdo con un memorando de parte de los maestros a los padres, la medida se tomó con el supuesto objetivo de «respetar la diversidad de familias en la escuela”. El director del plantel defendió el cambio argumentando que busca que todos los estudiantes se sientan vistos e incluidos, aclarando que las familias pueden seguir celebrando estas fechas fuera del ámbito escolar [1]. 

Algunos padres y figuras públicas han hecho críticas a este tipo de decisiones, señalando que resulta más excluyente que inclusiva y que priva a los niños de celebrar a sus familias. Cabe mencionar que no hubo una consulta significativa a los padres de familia de dicha escuela y que tampoco se han dado explicaciones transparentes sobre el tema [2]. 

Celebrar el Día de la Madre y el Día del Padre en las escuelas no es un acto de exclusión, sino una oportunidad de reconocer y celebrar los vínculos que naturalmente se forman dentro de la familia. Eliminar estas celebraciones bajo el argumento de la inclusión resulta paradójico, pues en lugar de sumar, elimina espacios para que los niños profundicen en la importancia del amor y cuidado que reciben de sus padres. 

ConParticipación

Fuentes:

[1] https://nationalpost.com/news/canada/canadian-schools-ditch-mothers-and-fathers-day-celebrations-in-the-name-of-diversity

[2] Ibid.