Las elecciones del Poder Judicial no solo marcaron un momento histórico, sino que implican nuevos retos para el país, y nos plantean varias interrogantes: ¿cómo es la perspectiva de la impartición de justicia en nuestro país en esta nueva etapa? El pasado 20 de junio de 2025, la Arquidiócesis de Monterrey, con apoyo de ConParticipación, organizó una mesa de tesis —evento que consiste en una conferencia y un análisis grupal del tema expuesto— en la que invitamos como ponente al Maestro Guillermo Torres Quiroz, quien expuso un análisis sobre el resultado de las elecciones del Poder Judicial y los desafíos que enfrentará el sistema de justicia. Se centró en los elementos clave que configuran el panorama actual y futuro de México en lo que respecta al Poder Judicial.

El Maestro Guillermo Torres Quiroz es licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Autónoma Metropolitana, máster en Doctrina Social de la Iglesia, analista y comentarista político. Tiene una vasta trayectoria en organizaciones como la Comisión Mexicana de Derechos Humanos y el portal Saber Votar MX; además, es profesor de posgrado en la Universidad Anáhuac. Su ponencia, titulada “Escenario poselectoral del Poder Judicial 2025”, ofreció un profundo análisis del tema en cuestión, y nos brindó criterios e información que podremos utilizar si queremos como ciudadanos hacer un monitoreo u observación del desempeño del Poder Judicial en esta nueva etapa.

La Convivencia de Generaciones y el Mundo «BANI»

Para comprender el escenario poselectoral, el Maestro Torres Quiroz destacó la convivencia de siete generaciones en la actualidad, un fenómeno que observamos en la historia de la humanidad debido al aumento de la esperanza de vida:

  1. La «Generación Silenciosa» (1930-1948), que es «poco afectiva» y con énfasis en el respeto y el trabajo.
  2. Los «Baby Boomer» (1949-1968).
  3. La «Generación X» (1969-1980), conocida como la «generación puente» que conoció la vida digital. 
  4. Los «Millennials» (1981-1996), caracterizados por su intensidad y por ser «especialistas de nicho» cuando algo les gusta, pero que «rápidamente desechan» o cambian lo que no les gusta.
  5. La «Generación Z» (1997-2010), descrita como «más apasionados», «más digitales» y con una «gran creatividad», así como la «generación de cristal», a la que «cualquier cosa les molesta» y donde «lo políticamente correcto es lo que prevalece».
  6. La «Generación Alfa» (2011-2024), también llamada «generación burbuja», que «rápidamente se eleva pero su sentido de frustración es muy alto”.
  7. La incipiente «Generación Beta». 

Esta diversidad generacional, según el Maestro, es fundamental para entender «cómo se están acomodando las visiones del mundo» tras las elecciones y en relación con el Poder Judicial.

El ponente abordó también el concepto del mundo BANI (Brittle, Anxious, Non-linear, Incomprehensible) que en su traducción al español significa, Frágil, Ansioso, No Lineal e Incomprensible, un fenómeno que se ha intensificado a partir de la pandemia. El mundo es frágil porque, explicó Torres, «un pequeño chip, una pequeña cosita puede hacer que funcione o no una computadora». Es ansioso pues «la ansiedad y la depresión son las principales enfermedades de nuestros tiempos», con porcentajes alarmantes en México y Asia. Es no lineal porque sucede que no hay una relación predecible entre causa y efecto, y lo ejemplificó con la recuperación del peso mexicano debido a «una situación externa, no por una decisión que tuviera que ver con el país, sino con situaciones globales». Y es incomprensible, ya que «es difícil a veces entender lo que está pasando”, e incluso, desde la perspectiva de Torres, se puede llegar a perder el sentido común. Como ejemplo de este fenómeno habló de la composición económica mundial; para él, como efecto de la tendencia BANI, Estados Unidos ya no sería la máxima potencia, ahora sería China, Estados Unidos pasaría al segundo lugar, y la tercera sería India; además, se reduciría el número de países con un verdadero control económico.

Del partido hegemónico a la nueva partidocracia

El análisis del Maestro Guillermo Torres partió de la historia política de México en el siglo XX y XXI. Explicó cómo tras la Revolución Mexicana, los caudillos vencedores establecieron un pacto para crear la figura de un partido hegemónico, el Partido Nacional Revolucionario (posteriormente Partido Revolucionario Institucional, PRI), que dominó en el ámbito político durante prácticamente 70 años. Este sistema se caracterizaba por “leyes no escritas»  que hacían inválidas a las leyes reales, en la práctica estas no se aplicaban. Los «verdaderos poderes reales» en este sistema, sin temporalidad y con capacidad de cambiar de actores y coyunturas, eran los que determinaban la distribución del poder. En ese sentido, los candidatos con posibilidades de triunfo debían contar con «la bendición de varios de estos nodos de poder y ser parte del sistema», señaló el Maestro.

A partir del año 2000, México vivió una etapa de alternancia, donde se consolidó lo que se llamaría la «partidocracia», con un Congreso dividido que obligaba a los gobiernos a negociar. Sin embargo, con el gobierno actual, se ha regresado a la «estructura de un partido hegemónico solamente que con nuevas reglas», expresó Torres.

Para el ponente, hoy existen varios poderes que influyen en México: Estados Unidos, el crimen organizado —que cada vez va creciendo más—, las iglesias católica y evangélica, el sector empresarial, los medios de comunicación, y las fuerzas armadas. Siguen siendo relevantes la academia y los sindicatos. Las redes sociales, por su parte, todavía no se acercan a la toma de decisiones, en opinión de Torres.

Los cuatro cánceres de México y la realidad electoral

Nuestro invitado hizo referencia a un planteamiento del diputado Juan Carlos Romero Hicks —con el que él está de acuerdo— de que en México existen cuatro tipos de “cánceres” El cáncer profundo sería la pérdida de valores, manifestada en la falta de fidelidad y honestidad. El cáncer crónico sería la desigualdad y la pobreza, que de no ser atendido agravaría la situación del país. El cáncer grave sería la violencia y la inseguridad, y el cáncer irritante sería el de la corrupción y la impunidad.

En cuanto a lo que se observó en la elección presidencial de 2024, el Maestro Torres dividió a los votantes en tres Méxicos. El «México de los 40 millones» que no votaron por razones como la apatía (principalmente la generación Millennial, que a juicio del ponente no le interesa votar), o por impedimentos logísticos. El «México de los 36 millones» que votaron por el oficialismo, compuesto por «beneficiarios» que favorecieron al partido debido a los programas sociales. En este grupo también se encuentra el voto duro de López Obrador y Morena, que el Maestro estima fue de alrededor de 8.5 millones, así como el de los miembros de estructuras oficiales, sindicatos, agrupaciones y el crimen organizado, que para el Mtro. Torres «es daltónico, no distingue colores». Finalmente, están los «opositores al oficialismo», que suman unos 24 millones, incluyendo votos por partidos tradicionales, nulos, y Movimiento Ciudadano.

El cambio de régimen y la reforma al Poder Judicial

El Maestro Torres indicó que México está experimentando un cambio de régimen, no solo una nueva época. Este cambio implica una modificación de las reglas del juego, tanto escritas como no escritas, y un cambio ideológico. Expuso que a diferencia de López Obrador, quien militó en el sistema político mexicano, la presidenta Sheinbaum «siempre ha militado en la izquierda», desde su liderazgo estudiantil, con una clara influencia del marxismo. Esta nueva dinámica, aunada a la popularidad del gobierno, trae consigo un poder autoritario, lo cual es «el paso previo a una dictadura y el paso previo al totalitarismo», en palabras de Torres.

En este contexto, la reforma al Poder Judicial es lo que el Maestro llama la «cereza en el pastel». Describió la reforma como una «política de venganza política», debido a los previos desencuentros de López Obrador con el Poder Judicial. Torres señaló que el objetivo declarado de esta reforma era el de «transformar el Poder Judicial para hacerlo más democrático», volviéndolo «transparente, cercano a la ciudadanía y libre de corrupción, nepotismo y falta de legitimidad». El Maestro reconoció que «en gran medida el diagnóstico es correcto, sí tenemos un Poder Judicial corrupto, ideológico», pero sentenció que la reforma «no era el mecanismo para eliminarlo de esa forma».

La implementación del llamado «Plan C», mediante el que López Obrador buscó y obtuvo las mayorías en el Congreso a través de diferentes mecanismos, resultó en reformas constitucionales de cambio de régimen, incluyendo la del Poder Judicial. Esto ha provocado que se eliminen los contrapesos naturales que tiene todo gobierno, logrando con ello el control político total.

El futuro del Poder Judicial en México

Torres opinó que habrá un tiempo de aprendizaje para el sistema judicial, ya que la mitad de los jueces y magistrados con experiencia permanecieron en sus cargos, mientras que la otra mitad fue electa. 

El Maestro enfatizó que los efectos de estas reformas no serán inmediatos, sino que se verán de forma gradual. Las primeras tareas de los nuevos jueces incluirán la validación de reformas secundarias del Poder Judicial de la Federación, así como otras leyes relevantes en materia de inteligencia, seguridad y órganos autónomos.

Para los ciudadanos, los efectos se verán a medio y largo plazo. El Maestro señaló que, a diferencia de los ministros con interpretaciones «jurídico-ideológicas», los nuevos jueces podrían tener un enfoque político y resolver bajo presión política. Sin embargo, recalcó que la mayor parte de la población seguirá teniendo contacto con el Ministerio Público y las fiscalías estatales, ya que el 99% de los ciudadanos nunca tendrá una relación directa con un juez o magistrado. Sin embargo, las resoluciones judiciales sí tendrán afectaciones en su vida cotidiana.

Uno de los puntos relevantes que destacó Torres es la impunidad, la cual alcanzó en 2024 el 96.4% en el país. Para ilustrar la magnitud del problema, mencionó que por cada juez o magistrado en el sistema judicial del Estado de México, existen 10 600 casos pendientes de resolución.

Las interpretaciones judiciales, especialmente con un enfoque político, pueden afectar profundamente a los ciudadanos y a la vida humana tal como lo hemos visto en temas como el aborto, la eutanasia y la infancia “trans”. Además Torres advirtió sobre resoluciones que podrían generar ciertos cambios culturales en el ámbito de la familia y los valores. Entre ellos, mencionó los ejemplos del reconocimiento de la poligamia, los baños unisex, las uniones entre personas del mismo sexo, la gestación subrogada y la libertad religiosa.

Para concluir, el Maestro Guillermo Torres subrayó tres puntos fundamentales para enfrentar este panorama posreforma:

1.  Sensibilización. Es crucial sensibilizar a las personas y hacerles ver la necesidad de un mayor cabildeo y acercamiento a los jueces.

2. Participación. La participación ciudadana, que califica como uno de los eslabones más débiles de la sociedad, es vital para fortalecerse.

3.  Generar comunidad.  El Maestro enfatizó en la importancia de recuperar el sentido de comunidad e identidad para enfrentar cualquier situación o decisiones que actores políticos o del mismo Poder Judicial puedan tomar y que puedan afectarnos como ciudadanos 

ConParticipación

Fuente:

Mesa de tesis “Escenario poselectoral del Poder Judicial 2025”, 20 de junio de 2025, en: https://www.youtube.com/watch?v=42NepAukn_w