Si algo hemos aprendido en ConParticipación a lo largo de estos más de 12 años que llevamos operando, es que trabajar al servicio de la dignidad humana, el bienestar de la familia y el desarrollo de la sociedad, nos requiere un esfuerzo de excelencia. Por ello nos hemos preocupado año con año en ser mejores en nuestro trabajo, pues estamos convencidos de que el reto del cambio cultural nos exige ser una organización confiable, sólida y excelente en todos sus entregables y procesos.
Como parte de este esfuerzo de mejora, desde hace algunos años organizamos un evento al que llamamos Encuentro Anual de ConParticipación. Está dirigido principalmente a quienes forman parte de nuestro equipo de trabajo, sin embargo, con los años hemos ido extendiendo la invitación a nuestros enlaces —personas que son brazos de nuestra organización en otros estados—, consejeros y simpatizantes. El encuentro de este año se realizó del 22 al 24 de noviembre en Monterrey, Nuevo León.
Este año nuestro encuentro se tituló “Innovar a fondo”. Queríamos capacitarnos en el tema de innovación, pero abordado desde una experiencia viva y transformadora. Cuando pensábamos en el tema de este encuentro, nos venían a la mente muchas situaciones y cambios que observamos en la sociedad y en la cultura que nos hacen sentir frustrados pues rompen o dañan los valores fundamentales por los que tanto luchamos en ConParticipación. Queríamos hacer a un lado esa frustración y más bien cambiar nuestra mentalidad, con el fin de buscar soluciones a esos grandes retos. Tuvimos la suerte de encontrar a expertos que nos ayudaron durante todo ese fin de semana a experimentar un proceso vivencial que nos permitió pensar fuera de la caja, aprender a encontrar soluciones creativas, y diseñar un proyecto a partir de algo que nos incomodara, una situación en la que sintiéramos que debería haber un cambio en cualquier contexto de nuestra vida, ya fuera personal o profesional.
La primera conferencia del encuentro estuvo a cargo de la Mtra. Mayela Sepúlveda, nuestra directora editorial en ConParticipación, quien además tiene estudios de Humanidades y una especialización en Logoterapia.
Durante su ponencia Mayela nos habló del propósito o sentido (que son sinónimos) y la importancia de encontrarlo y vivirlo. Puso como ejemplo de buscador de sentido a Viktor Frankl, padre de la logoterapia —una psicoterapia centrada en el sentido—, quien a pesar de haber vivido una terrible experiencia durante varios años en campos de concentración nazi, dejó entre sus enseñanzas más importantes que la vida siempre tiene sentido, en cualquier circunstancia.
En su exposición Mayela señaló que el sentido, desde el punto de vista de Frankl, es todo aquello que nos mueve, que nos motiva a la acción cotidiana, desde proyectos, amores, ilusiones, deberes. Sin embargo, Frankl afirma que para que el sentido sea verdadero, debe estar orientado hacia alguien o algo fuera de la misma persona, es decir, debe realizarse con el afán de trascender o autotrascender como lo plantea Frankl. Y es aquí donde la ponente hizo la conexión con el tema de nuestro encuentro. ¿Cómo estamos en nuestro quehacer diario, en nuestro trabajo, o en aquello en lo que desempeñamos diariamente, sea o no una labor profesional?, cuestionó. A quienes laboramos en ConParticipación nos hizo algunas preguntas para detonar la reflexión: ¿qué sentido tiene trabajar por la vida humana si se sigue despenalizando el aborto en varios estados? ¿Qué sentido tiene hacer ver que la familia es la célula fundamental de la sociedad, y que el matrimonio es lo que funda una familia, si los jóvenes ya no quieren casarse?
Subrayó que todos estos cuestionamientos pueden ser válidos, sin embargo, nos invitó a no centrarnos en estas frustraciones, sino más bien, a darnos cuenta de que aún ante estos retos que enfrentamos hoy en la sociedad, ante las ideologías o formas de pensar que son contrarias a los valores fundamentales, podemos encontrar un sentido o propósito al tomar estos retos como una tarea desafiante. Una tarea que nos requiere ser creativos, encontrar soluciones innovadoras para hacer que los valores fundamentales vuelvan a posicionarse como la mejor opción para las personas para vivir una vida plena, auténtica y con sentido. De tal forma que, a pesar de que se despenalice el aborto, a pesar de que las injusticias sean el pan de cada día, o de que se pisoteen los derechos humanos, en ConParticipación podemos seguir trabajando para ayudar a las personas a abrir los ojos y participar para hacer un cambio en su entorno.
En el siguiente blog continuaremos contándote sobre las demás ponencias y del taller que vivimos, en el que paso a paso se nos llevó a dar una solución concreta a una problemática propuesta por los participantes del encuentro.
ConParticipación