Al cierre de 2025, el delito de trata de personas en México aumentó 45%, al pasar de 794 casos en 2024 a 1 150 el año pasado, lo que equivale a un promedio mensual de 96 víctimas. Quintana Roo concentra el 50% de los casos a nivel nacional, seguido del Estado de México con 11% y la Ciudad de México con 7%, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). Sin embargo, especialistas advierten que estas cifras sólo reflejan los casos denunciados y formalizados ante el Ministerio Público, por lo que existe una alta “cifra negra” debido a amenazas, coerción, estigmas y miedo, que impiden a muchas víctimas denunciar [1].
Expertos señalan que el incremento puede estar relacionado tanto con una mayor capacidad institucional para investigar y judicializar casos, como con factores como la presencia de grupos criminales, entre ellos el Tren de Aragua (grupo criminal venezolano), así como el impacto de eventos masivos o destinos turísticos con alta incidencia. También alertan sobre la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención y detección, ya que las organizaciones criminales han perfeccionado sus métodos y las capacidades institucionales siguen siendo limitadas, lo que dificulta dimensionar con precisión la magnitud real del problema [2].
La trata de personas, particularmente aquella que afecta a niñas, niños y adolescentes, constituye una de las tres principales fuentes de financiamiento del crimen organizado a nivel mundial, junto con el tráfico de armas y de drogas. Se trata de una industria ilícita que opera a escala transnacional y que se sostiene a costa de la dignidad y la libertad de los más vulnerables.
Ante esta realidad, la sociedad experimenta impotencia y frustración: la trata no solo vulnera a quienes menos pueden defenderse, sino que también desintegra familias y comunidades enteras. El ciudadano común percibe que se enfrenta a estructuras criminales multinacionales que parecen inalcanzables. Por ello, es urgente que las autoridades no se limiten a declaraciones, sino que implementen acciones eficaces y contundentes para frenar este flagelo y garantizar que los responsables enfrenten la justicia.
ConParticipación
Fuentes:
[1] https://www.eluniversal.com.mx/nacion/la-trata-de-personas-no-cesa-se-dispara-45/
[2] Ibíd.