¿Sabías que uno de cada 6 norteamericanos o norteamericanas no llegan a nacer porque mueren abortados?

Imagínate que en Estados Unidos hubiera solamente 6 casas. De la entrada de cada casa a la calle hay 9 pasos. En cada casa hay una persona que va a salir y quiere llegar a la calle. La persona en la casa X piensa: “Qué bien, ya voy a salir, y cuando llegue a la calle voy a poder convivir con mis vecinos que también están por salir”. Pero en eso llega un asesino, ve a los 6 individuos saliendo cada quien de su casa y les dice: “Lo siento, uno de ustedes 6 no va a alcanzar a llegar a la calle porque lo voy a matar”.

Esto que te acabo de contar es algo similar a lo que ocurre en Estados Unidos con el aborto. En 2014 hubo un total de 652,639 abortos en ese país; con una tasa de 186 abortos por cada 1,000 nacidos vivos, es decir, un aborto cada 6.37 embarazos [1]. Esto quiere decir que 1 de cada 6.37 norteamericanos concebidos mueren antes de nacer porque son abortados.

Para poner en perspectiva esta estadística te mostraré algunos datos interesantes sobre la mortalidad en Estados Unidos.

Tasas de mortalidad bruta*
Primeras 5 causas de muerte en Estados Unidos en 2014
Enfermedades del corazón 192.7
Neoplasmas malignos (cáncer) 185.6
Enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores 46.1
Accidentes 42.7
Enfermedades cerebrovasculares 41.7

*Tasa de muertes en una base anual por cada 100,000 habitantes
Fuente: Centers for Disease Control and Prevention, Deaths: final data for 2014, https://stacks.cdc.gov/view/cdc/40133

La población total en ese país en 2014 era de 318,622,525 habitantes [2]. La tasa de mortalidad bruta indica el número de personas que murieron de las enfermedades citadas en la tabla por cada 100,000 habitantes en Estados Unidos en el año 2014.
Ahora bien, de acuerdo a las estadísticas de la tabla anterior y las del aborto en ese mismo año, se ve que es mucho más fácil morir por aborto que morir por una enfermedad del corazón, por ejemplo. Si hacemos una equivalencia en las estadísticas, resulta que hay 1.927 personas que mueren por una enfermedad de corazón por cada 1000 habitantes, hay 1.856 personas que mueren por cáncer por cada 1000 habitantes, y 0.461 personas fallecidas de enfermedades de las vías respiratorias inferiores por cada 1000 habitantes, mientras que por aborto mueren 186 bebés por cada 1000 nacidos vivos. ¿Te das cuenta? Es mucho más fácil para un norteamericano morir por aborto que por una enfermedad del corazón, por un cáncer, por una enfermedad de las vías respiratorias, por accidentes o por enfermedades cerebrovasculares. Es más peligroso intentar nacer, que morir de ciertas enfermedades graves. ¿Quién lo diría?

Como ves las estadísticas nos hablan del poco aprecio por la vida que existe en la sociedad. Morir de una enfermedad es algo que te puede suceder, de hecho, la enfermedad forma parte de la vida. Pero que te maten al inicio de tu vida, porque alguien así lo hizo arbitrariamente; que estés condenado a muerte sin que ni siquiera tengas la oportunidad de defenderte, o de convencer a quien ha decidido eliminarte de que estás vivo y exigirle que se respete tu primer derecho humano, que es el derecho a la vida…eso es una tragedia.
Como sociedad estamos ignorando a la ciencia y a la biología que nos demuestran con hechos concretos que desde la fecundación existe un ser humano, distinto a su padre y a su madre, con una carga genética distinta a la de ellos. Un nuevo ser humano capaz de desarrollarse en un proceso continuo que pasa por el nacimiento, la infancia, la adolescencia, la vida adulta y la vejez –siempre que no muera antes, o lo maten–. Es el mismo ser humano en todas las etapas.

Nuestros gobiernos, al legalizar el aborto y generalizar su práctica, están pasando por alto todos los tratados internacionales que protegen la vida; algunos de ellos expresan explícitamente esa protección desde la fecundación, tal es el caso del Pacto de San José, que tantas veces hemos citado: “Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción. Nadie puede ser privado de la vida arbitrariamente” [3].
Sabemos que muchas mujeres que se embarazan pasan por situaciones difíciles, y por ello es urgente implementar programas en los que se les provea el apoyo moral, material y médico para salir adelante con sus hijos, en lugar de tener que recurrir a la “opción” del aborto. La muerte nunca será una solución. La solución es la vida.

Jugar ruleta rusa es peligroso. En Estados Unidos están jugando ruleta rusa con la vida de miles de bebés que son concebidos, y también en los demás países del mundo que están legalizando el aborto. ¿Qué clase de sociedad somos? Si analizamos las estadísticas que ya te mostré veremos que quizá el lugar más peligroso para el ser humano es el vientre de su madre, irónicamente, el lugar que debería ser el más seguro y el más acogedor.
Optemos por la vida. Apliquemos la Regla de los Dos: que los dos vivan, y que los dos estén bien, madre e hijo.

ConParticipación

Fuente:
[1] https://www.cdc.gov/mmwr/volumes/66/ss/ss6624a1.htm
[2] https://datos.bancomundial.org/pais/estados-unidos
[3] Artículo 4, https://www.oas.org/dil/esp/tratados_b-32_convencion_americana_sobre_derechos_humanos.htm