Las elecciones de Estados Unidos de 2024 son un evento crucial con implicaciones profundas tanto a nivel nacional como global, dado que la nación ya decidió a su próximo presidente y por tanto, definió el rumbo de políticas nacionales e internacionales. En este blog cubriremos los aspectos principales de las elecciones, incluyendo el proceso, los candidatos principales, los temas críticos en juego y nuestro análisis sobre lo sucedido.
Las elecciones presidenciales en Estados Unidos se celebran cada cuatro años, siempre en noviembre. En 2024, se realizaron el martes 5 de noviembre. El sistema electoral estadounidense sigue un modelo de colegio electoral, en el cual los ciudadanos votan en sus estados, y los votos populares en cada estado se traducen en una cantidad específica de votos del colegio electoral que van al candidato con la mayoría de votos en ese estado. Para ganar la presidencia, un candidato necesita obtener al menos 270 de los 538 votos electorales [1].
Cada estado tiene una cantidad de votos electorales proporcional a su población, lo que significa que estados como California, Texas y Florida tienen un peso significativo en el resultado final. Además de los votos presidenciales, estas elecciones también incluyeron votos para el Congreso (Cámara de Representantes y Senado), así como varios referendos estatales y locales que abarcan una gama de temas relevantes para los electores.
Asimismo, dichos estados se dividen en dos categorías clave: “estados seguros” y “estados péndulo” o “swing states”. Los estados seguros, como California y Texas, tienden a votar consistentemente por el mismo partido. Sin embargo, en estados como Florida, Pensilvania, y Arizona, el electorado está dividido, lo que los convierte en el centro de las campañas y la atención mediática. Estos estados a menudo deciden el resultado de las elecciones y, en consecuencia, son el objetivo de grandes esfuerzos de campaña [2].
En 2024, los dos principales candidatos fueron el expresidente Donald J. Trump, representando al Partido Republicano, y la vicepresidenta actual, Kamala Harris, por el Partido Demócrata. Ambos candidatos representaron visiones significativamente diferentes para el país y tenían bases de apoyo distintas, lo que hizo que estas elecciones estuvieran muy polarizadas.
Donald Trump (republicano)
Trump, quien ya fue presidente entre 2016 y 2020, hizo campaña basándose en su promesa de “Make America Great Again” (Hacer a América Grande Otra Vez). Su mensaje clave en 2024 fue el de restaurar la economía, reducir los impuestos, y endurecer las políticas de inmigración. Su plataforma incluía una postura firme contra el aumento de regulaciones en la industria y proponía reducir la intervención federal en la economía. En política exterior, Trump abogaba por una postura aislacionista y proteccionista, incluyendo la renegociación de tratados y un énfasis en la producción interna.
Kamala Harris (demócrata)
Harris, quien asumió la vicepresidencia en 2020, defendió su administración destacando sus logros en áreas como la infraestructura, el cuidado de la salud y el cambio climático. Su plataforma en 2024 abogaba por aumentar los impuestos a los más ricos para financiar programas sociales y sostenibles. Harris buscaba continuar con políticas de expansión de derechos, como la atención médica asequible y las protecciones ambientales. En el plano internacional, defendía una postura multilateral y se comprometía a reforzar las alianzas con otros países.
Los resultados fueron contundentes, Donald Trump obtuvo una victoria significativa sobre la vicepresidenta Kamala Harris, y aseguró su regreso a la Casa Blanca tras su derrota en 2020. Trump logró triunfar tanto en el voto popular como en el electoral, recibiendo un respaldo considerable en estados clave, incluidos algunos con tradicionales mayorías demócratas [3]. Además, y no menos importante, el Partido Republicano ganó la mayoría en el Senado, y las tendencias parecen indicar, al menos al cierre de esta publicación, que también tendrán la mayoría en la Cámara de Representantes. Si es así, Trump podría gobernar con mayor libertad y podrá implementar las políticas que ha propuesto en campaña. Te compartimos un video en el que nuestro director, Marcial Padilla, hace un análisis sobre estas elecciones:
Para ver y compartir el video haz clic aquí.
Uno de los aspectos sobresalientes de esta elección fue el incremento inesperado de apoyo a Trump entre los votantes latinos. A pesar de su historial con políticas y comentarios que muchos ven como antiinmigrantes, su mensaje respecto al tema de economía y seguridad resonó en esta comunidad. Además, se observó una considerable disminución en la participación demócrata, influenciada en parte por las críticas hacia la administración Biden y la percepción de falta de cambio, por lo que la capacidad de Harris para mantener el voto progresista se vio afectada [4].
Esta victoria de Trump, descrita como histórica, refleja un panorama político en el que la polarización sigue siendo un factor influyente en la política estadounidense, y plantea preguntas sobre las estrategias futuras de ambos partidos en un entorno electoral cada vez más competitivo.
En el próximo blog, te contaremos sobre las implicaciones de la victoria de Donald Trump en México, además de nuestras reflexiones sobre dicha contienda.
ConParticipación
Fuentes:
[1] https://www.usa.gov/es/colegio-electoral
[3] https://edition.cnn.com/2024/11/06/politics/trump-wins-election/index.html