En el contexto del periodo navideño, el domingo 8 de diciembre el Papa Francisco pidió al gobierno de Estados Unidos que conmute las penas de los presos condenados a muerte. Esto ocurrió durante su oración de cada domingo en la plaza de San Pedro [1].
«Hoy me llega al corazón pedirles a todos que recen por los presos de Estados Unidos que están en el corredor de la muerte», dijo el Papa. «Recemos para que su sentencia sea conmutada (o) cambiada» [2].
El sumo pontífice ha mostrado su oposición firme a la pena de muerte y cambió las enseñanzas de la Iglesia católica en 2018 para pedir específicamente que se prohibiera. Actualmente existen alrededor de 2 250 presos en el corredor de la muerte en todo Estados Unidos, según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte, una organización sin ánimo de lucro [3].
Con esta petición el Papa Francisco lanza al mundo el mensaje de que la vida humana es sagrada, a pesar de cualquier circunstancia. Si bien no niega el mal que se ha hecho, pide conmutar la pena, de forma que se haga justicia pero al mismo tiempo que se respeten las vidas de los presos condenados a muerte.
ConParticipación
Fuentes:
[2] Ibid.
[3] Ibid.