El pasado 8 de septiembre de 2026, el medio Animal Político publicó una verificación sobre algunos de los principales mitos relacionados con el suicidio, con la participación de especialistas en psicología. El objetivo fue aportar información que permita comprender este problema de salud pública y evitar ideas falsas que pueden dificultar su prevención [1].
Entre los mitos analizados está la idea de que el suicidio es siempre un acto impulsivo. Los especialistas explican que, aunque existen casos de impulsividad, con frecuencia se presentan señales previas como cambios emocionales, situaciones de crisis, declaraciones sobre el deseo de morir o mensajes de despedida. También señalan que generalmente no existe una sola causa, sino diversos factores que se combinan [2].
Otro de los planteamientos revisados es que quien intenta suicidarse necesariamente desea morir. Los expertos consultados explican que, en muchos casos más bien lo que la persona busca es poner fin al sufrimiento que está experimentando. Asimismo, desmienten que un intento previo signifique que la persona necesariamente volverá a intentarlo, pues una atención adecuada, seguimiento y redes de apoyo pueden contribuir a superar la crisis y recuperar el proyecto de vida [3].
También se aborda la creencia de que hablar sobre suicidio puede provocarlo. Los especialistas afirman que conversar de manera responsable sobre el tema puede permitir identificar señales de alerta y abrir alternativas de ayuda. La información, por tanto, se presenta como una herramienta para combatir el estigma y favorecer la prevención. En México, durante 2025 se registraron 8 846 defunciones por suicidio, de acuerdo con datos del INEGI [4].
En el tema del suicidio, como en mucho otros relacionados con la salud mental, es importante que seamos una sociedad informada. Muchos de estos mitos alrededor del suicidio están permeados en el pensamiento colectivo precisamente por falta de información certera, objetiva y basada en ciencia o en opiniones expertas. Asimismo debe existir un sistema de salud sólido que ofrezca atención especializada al alcance de todas las personas. Entre otras medidas hay que exigir que el personal de salud de primera línea o de contacto inicial estén capacitados en identificar los síntomas de una persona con riesgo de suicidio, y en conocer los protocolos necesarios para que la persona pueda ser remitida a las instancias especializadas de salud mental.
Fuentes:
[1] https://grupoanimal.mx/explicaciones/mitos-suicidio-prevencion-salud-mental
[2] Ibid.
[3] Ibid.
[4] Ibid.