El martes 3 de noviembre los ojos del mundo voltearon a ver a los Estados Unidos de América. ¿Por qué es importante? Casi resulta ocioso explicarlo. Hablamos del país más poderoso del mundo, con una economía que, ella sola, es más grande que la de China y Japón juntas, y es casi 5 veces la economía de Alemania [1]. Además, el poder militar de los Estados Unidos se convierte en el elemento estabilizador, de facto, para las tensiones en la mayor parte del mundo [2]. Con una población de más de 331 millones de habitantes lo que sucede en este país impacta sobre todos los rincones del planeta [3].

Otros eventos tuvieron menos atención entre las personas y las organizaciones que promueven el derecho a la vida y los valores familiares. Por ejemplo, ese mismo día el Tribunal Constitucional de Perú reafirmó que el matrimonio es la unión entre hombre y mujer [4]. También ese día, en el estado de Puebla, en México, se impuso la ideología de género y se equipararon las uniones homosexuales con el matrimonio [5]. Pero todo eso pasó desapercibido porque los ojos del mundo estaban atentos a lo que sucedería en los Estados Unidos.

Fue una elección importante también por lo que implica en el escenario de la pandemia por el COVID-19. Las políticas de inmigración afectan la economía de millones de hogares en todo Latinoamérica. Así mismo, la apertura o cierre de fronteras y las restricciones de viaje afectan al turismo y a los negocios a nivel global. También hay que considerar que la política global de salud ante la pandemia por el COVID-19 y el desarrollo de vacunas dependen mucho del beneplácito que otorguen las autoridades norteamericanas a los laboratorios y de qué forma se difundirá la vacuna misma, si se aplicaría de forma requerida o voluntaria.

Pero también debemos considerar otro ángulo: el impacto de la elección presidencial para la definición de las agendas sociales sobre derechos humanos, educación, legalización de las drogas y, sobre todo, el respeto del derecho humano a la vida antes de nacer, es decir, la posición del gobierno norteamericano sobre el aborto. Para quienes buscamos promover la dignidad de la persona, el bien de la familia y el desarrollo de la sociedad, es una elección importante sin importar el país en que vivamos.

El gobierno Trump tiene grandes sombras. Su aproximación hacia los migrantes ha sido agresiva. Ha afectado a familias y a comunidades. Pero al mismo tiempo, su gobierno ha sido un evento inesperado para el neocolonialismo progresista. Esta ideología había arrebatado a millones de personas la libertad para pensar, hablar o actuar imponiendo una visión de control y pensamiento único en relación con el aborto, la educación y la ideología de género. Los últimos cuatro años hubo mayor respeto a la soberanía nacional en estos temas, y se redujo un poco la presión que el progresismo ejercía a través de la ONU a los países.

Sobre todo se ha apoyado de forma notoria la causa del derecho humano a la vida ante la amenaza del aborto. La administración Trump, apenas tomó posesión en 2016, volvió a implementar la llamada “Política de Ciudad de México” que prohíbe que los organismos no gubernamentales que reciben fondos federales de los EE.UU. promuevan o cometan acciones promotoras del aborto [6]. También recordemos que en años recientes Trump retiró fondos para el aborto entregados a Planned Parenthood [7], y además su gobierno encabezó el grupo de 32 países que firmaron el consenso de Ginebra. Ese acuerdo internacional ofreció un nuevo aliento en la diplomacia internacional en contra de la promoción del aborto para salvar millones de vidas humanas. Este consenso dio nuevo impulso a la causa provida en el mundo, al rechazar frontalmente la imposición del aborto en los acuerdos de salud e impedir que fuera disfrazado dentro de la agenda de derechos humanos [8]. Frente a la ideología de género, frenó las políticas que incorporaban la disforia de género en el ejército y en los servicios de salud [9].

En el otro campo, el candidato Joe Biden y su compañera de fórmula, Kamala Harris, tienen una narrativa centrada en el manejo de la pandemia y en mantener el acceso a la seguridad social tal como la introdujo el ex presidente Obama. En el caso de los migrantes también ofrecen restablecer algunos de los programas que el actual gobierno federal ha eliminado. Se pronuncia a favor de las energías limpias y renovables y la protección del medio ambiente. Pero por otra parte se han manifestado en contra del derecho humano a la vida ante el aborto. Sobre todo Harris, candidata a vicepresidenta, tiene en su historial el haber perseguido legalmente a los investigadores que descubrieron que Planned Parenthood comerciaba con restos de abortos y vendía órganos.

Como hemos mencionado, hay grandes sombras. La polarización se da en ambos bandos. Sea como sea, aún se deberá debatir el resultado final, y es incierto aún si lo que se presenta por delante son cuatro años más de la misma política social, económica y diplomática que se ha visto desde 2016. Es momento de que los grupos nacionales e internacionales a favor del derecho a la vida se unan para crear una inercia sólida con propuestas que afirmen los valores humanos fundamentales, desde el respeto a la vida humana en todas sus etapas hasta la acogida de grupos vulnerables, la solidaridad con los más necesitados, el respeto al derecho de los padres a educar a sus hijos en sus convicciones y valores, el respeto de la libertad religiosa, etcétera.

Sigamos mirando lo que sucederá en estos días. Abramos los ojos a las oportunidades que tenemos en nuestras naciones para dar peso a esta agenda de valores y para tener gobernantes que escuchen nuestras demandas. En México en el año 2021 tendremos elecciones. Es el momento de reflexionar qué queremos, y darle peso a la agenda social de vida y familia ante cualquier candidato y ante todos los partidos. No se trata de decir por quién votar, sino de lograr que todos, independientemente de su posición política o partido, respeten estos valores.

Comprométete a votar por candidatos que respeten los valores fundamentales. Súmate a ConParticipación e invita a tus amigos a hacerlo también. Contamos contigo para que en 2021 seamos millones los que demos voz a quienes no tienen voz, y que nuestros derechos y libertades sean respetados.

ConParticipación

Fuentes:

  1. https://tradingeconomics.com/united-states/gdp
  2. https://www.globalfirepower.com/countries-comparison-detail.asp?form=form&country1=united-states-of-america&country2=china&Submit=COMPARE
  3. https://www.census.gov/popclock/
  4. https://www.milenio.com/internacional/tribunal-peruano-rechaza-reconocer-matrimonio-gay-profesor-unam
  5. https://www.animalpolitico.com/2020/11/puebla-dice-si-al-matrimonio-igualitario/
  6. https://www.hrw.org/es/news/2017/03/09/la-politica-de-ciudad-de-mexico-o-norma-mordaza-global-de-trump
  7. https://www.businessinsider.com/trump-gag-rule-limits-abortion-2018-5?r=MX&IR=T
  8. https://www.hhs.gov/about/agencies/oga/global-health-diplomacy/protecting-life-global-health-policy/geneva-declaration.html
  9. https://www.bbc.co.uk/newsround/40738782