Según cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, el presupuesto ejercido en el sector salud fue de 945 010 millones de pesos, lo que representa una caída de 1.6 % respecto a 2024. Es decir, ese monto equivale a apenas 2.7 % de todo lo que produce económicamente el país en un año; la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los gobiernos destinen al menos el doble: 6% del Producto Interno Bruto (PIB) [1]. 

Esto es preocupante porque de cada 100 pesos de gastos programados, solo 13.7 se fueron a salud. En cambio, áreas como protección social —que incluye gran parte de los programas de apoyo económico— recibieron más del doble, con 2.2 billones de pesos, y educación se llevó más de un billón. Incluso dentro del propio sector salud, el comportamiento fue desigual según la institución. El IMSS Bienestar, organismo encargado de atender a quienes no tienen seguridad social —es decir, personas que no cotizan al IMSS ni al ISSSTE— gastó 15.6% más de lo que tenía autorizado, lo que refleja una alta demanda de sus servicios. Por el contrario, la Secretaría de Salud terminó el año sin ejercer 3.9% de su presupuesto, lo que los especialistas llaman un «subejercicio» y que en la práctica significa que hubo recursos disponibles que no llegaron a la población [2]. 

La brecha más preocupante es la que existe entre quienes tienen seguridad social y quienes no. En 2025, el gasto para la población asegurada fue de 634 000 millones de pesos, mientras que para quienes no tienen acceso a ningún sistema de seguridad social fue de apenas 320 000 millones. Eso significa que el gobierno invirtió el doble en quienes ya tienen cobertura que en quienes más la necesitan [3]. 

Detrás de cada peso recortado al gasto en salud hay una persona concreta con nombre y rostro, no una estadística. Mientras que el presupuesto en programas sociales y becas crece, el dinero público para la salud disminuye. Es una contradicción en las prioridades presupuestales. Exigimos que el gobierno ponga a la persona al centro de las decisiones públicas priorizando la salud y el bienestar de cada mexicano por encima de agendas o intereses políticos.

ConParticipación 

Fuentes: 

[1] https://www.eleconomista.com.mx/economia/gasto-salud-reporto-caida-1-6-cierre-20260316-804471.html
[2] Ibid.
[3] Ibid.