El pasado viernes 1.º de noviembre Israel bombardeó la Franja de Gaza y los suburbios del sur de Beirut, por lo cual durante la noche murieron 47 palestinos y decenas resultaron heridos. Esto sucedió un día después del esfuerzo diplomático de enviados estadounidenses por terminar con el enfrentamiento entre Israel y los grupos Hamás y Hezbolá, que lamentablemente no tuvo éxito [1].
En un mensaje para las tropas israelíes que se graduaron el 31 de octubre, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu expresó que los acuerdos, documentos y propuestas que les hagan, no son el punto principal. Afirmó que el punto principal es «El punto principal es nuestra capacidad y determinación para imponer la seguridad, frustrar los ataques contra nosotros y actuar contra el armamento de nuestros enemigos, según sea necesario y a pesar de cualquier presión y limitación. Este es el punto principal» [2].
Pareciera que a pesar de haber superado un año de conflicto, cualquier acuerdo que conduzca a la paz entre estas naciones no es viable. Lamentablemente, continúan las afectaciones cada vez más graves, particularmente la pérdida de miles de vidas humanas.
ConParticipación
Fuentes:
[2] Ibíd.