A mediados de noviembre de 2025, la Misión de Estados Unidos ante la ONU reunió a defensores y expertos en libertad religiosa en un evento para visibilizar el agravamiento de la violencia contra cristianos en Nigeria. Entre los participantes destacaron el embajador estadounidense Mike Waltz, la cantante Nicki Minaj, Sean Nelson, de ADF International, y Harris Faulkner, de Fox News. También participó directamente de Nigeria el reverendo Gabriel Makan, quien aportó testimonios directos de la crisis [1].
En Nigeria tan solo en 2025 han sido asesinadas más de 7 000 personas por motivos religiosos, y desde 2009 la cifra acumulada es de entre 50 000 a 100 000. A esto se suma la destrucción sistemática de templos —más de 19 000 iglesias atacadas o devastadas— y una oleada de desplazamiento interno de cientos de miles de personas [2].
Ante este panorama, los ponentes exigieron mayor reconocimiento internacional de la persecución sistemática en Nigeria, así como acciones diplomáticas más firmes. El llamado se fortaleció tras la redesignación de dicha nación como país de especial preocupación (CPC, Country of Particular Concern) por parte del gobierno estadounidense el 31 de octubre de 2025. Organizaciones civiles piden aprovechar este estatus para impulsar medidas urgentes: reforzar la seguridad y los sistemas de alerta temprana, enjuiciar a los agresores, garantizar el retorno seguro de los desplazados, y eliminar las leyes de blasfemia de la sharía, consideradas una herramienta de represión [3].
Toda persona merece vivir su fe con libertad y ser respetada por ello. Exigimos a las autoridades un alto a la violencia en Nigeria y en cualquier parte del mundo. La comunidad internacional no puede ser indiferente: este tema merece la misma atención que cualquier otro relacionado con los derechos humanos.
ConParticipación
Fuentes:
[3] Ibid.