El pasado 26 de julio, un operativo conjunto del Ejército y la policía de Aguascalientes, dio como resultado el hallazgo de un campamento del crimen organizado en Rincón de Romos, pueblo que se encuentra al norte de dicho estado. El operativo dejó un saldo de 27 detenidos; además, la autoridad confiscó 20 armas largas, munición de alto calibre y un lanzagranadas [1].
El operativo inició con un enfrentamiento entre los sicarios y los cuerpos de seguridad, después se dieron los narcobloqueos y se incendiaron vehículos y tiendas de conveniencia. Ante esto, se realizaron patrullajes y acciones para restablecer el orden y garantizar la seguridad de los ciudadanos [2].
Cabe mencionar que este pequeño estado no estaba acostumbrado a este tipo de situaciones hasta que en el 2024 fue asesinado el promotor musical Jesús Pérez Alvear, quien fue señalado por las autoridades norteamericanas como uno de los operadores financieros del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y de Los Cuinis, el brazo armado de dicho grupo criminal. La Casa Blanca indicó que el CJNG utilizaba a la empresa de Pérez, fundada en el Estado de Aguascalientes, para organizar eventos en los que se lavaba dinero de estos grupos criminales [3].
Lo que ocurrió en Aguascalientes muestra que el estado de derecho sigue bajo asedio en todo el país. Sin embargo, hechos como estos, donde la autoridad toma las acciones necesarias para detener el crimen y la violencia, nos deben dar esperanza de que es posible recuperar la seguridad. No bajemos la guardia y trabajemos por construir un estado de derecho sólido en el que se haga valer la ley para detener las acciones criminales y gozar de una nación segura.
ConParticipación
Fuentes:
[2] Ibid.
[3] Ibid.